“La Dependencia es el mayor problema que tiene Ponferrada, se lleva más del 50% de nuestro presupuesto”

Alexandra Rivas, concejala de Bienestar Social y Familia en Ponferrada

28/06/2026
 Actualizado a 28/06/2026
Alexandra Rivas en el CEAS, desde donde trabaja. | MAR IGLESIAS
Alexandra Rivas en el CEAS, desde donde trabaja. | MAR IGLESIAS

Por Bienestar Social en Ponferrada pueden pasar al año unas 20.000 personas, todas con un problema abierto para el que buscan respuesta urgente. Eso hace que sea una cartera obligada a estar siempre alerta, con la bandera de ayuda en alto y moldeándose a lo que la sociedad va demandando. En la actualidad, la Dependencia es lo que más les obliga a remangarse, pero también los problemas con menores, que crecen y, algo que la concejala ha querido subrayar desde su entrada en el cargo hace tres años, poner los ojos en la inclusión y en la salud mental. Reconoce la dificultad de trabajar con la vulnerabilidad, pero también el aplauso que llega cuando esa mano ha conseguido ayudar.

-Tres años de mandato ¿qué resumen hace del trabajo realizado tanto a nivel personal como de consecución de metas?

-Han sido años muy buenos laboralmente, porque hemos hecho muchas cosas. Muchas de ellas nuevas, sobre todo en temas que para mí han sido fundamentales como la inclusión social y salud mental. Son dos temas que estoy persiguiendo mucho y que trato de potenciar. En cuanto a la inclusión social, algo tan sencillo como los Campamentos inclusivos de verano para jóvenes con TEA en el Centro Cívico de Flores del Sil, pudo ser una novedad desde el verano pasado. Nunca se habían hecho en El Bierzo y teníamos demanda. Recibimos a menores de toda la comarca. No queríamos cerrarlo a Ponferrada porque pensamos que, ya que teníamos la oportunidad de hacerlos aquí, no debíamos cerrarlos y dar la oportunidad a la comarca. Y algo tan sencillo como hacer esos talleres para nosotros ha sido muy grato y para las familias también. Es algo muy importante para mi sentir esa sensación de ver a esos jóvenes con el resto de menores. Todos conectaron muy bien, porque se ven como iguales y las familias se ven como uno más. También tenemos sesiones de cine inclusivo en los Cines La Dehesa. Es el segundo año que lo hacemos. Son películas adaptadas, con monitores para asistir a los jóvenes. Son proyecciones a las que se baja el sonido, la iluminación, con alguna parada y no es específico para ellos. En Castilla y León, cuando comenzamos, que fuimos pioneros, solo se hacía en Ponferrada y en Segovia. También se ha incluido la intérprete de signos en los plenos desde hace dos años.

-¿Por qué tanta implicación con estos colectivos, estaban olvidados, se había descuidado esa atención antes?

-No sé si olvidados, pero no se hacían tantas cosas. Creo que esto han sido ideas nuestras y que han podido salir, pese a que la situación económica del Ayuntamiento es complicada, porque no tenemos presupuestos aprobados y eso complica poder costear cosas nuevas, y nos gustaría hacer más, pero esto es lo que tenemos.

-La dotación de la cartera de Bienestar Social ¿ha crecido en estos años?

-Recibimos dinero del acuerdo marco por parte de la Junta que ha aumentado, pero es que gran parte del presupuesto se va para Ayuda a Domicilio y es complicado trabajar el resto. Sí es cierto que como Concejalía se nos dota con un presupuesto alto, pero es que son muchas cosas las que tenemos que hacer.

-Ayuda a Domicilio ¿qué porcentaje se lleva del presupuesto total de Bienestar Social?

-Más del 50%. Es el mayor problema que tiene Ponferrada y El Bierzo. Está muy bien ser tan destacados en longevidad, pero en ella existe la dependencia. Nuestros mayores necesitan ese apoyo en una gran parte.

“Cuando alguien viene pidiendo vales de comida es lo peor, te rompe el alma”

-La conciliación, ahora que estamos en verano, es algo que también han querido subrayar con determinados programas como el Crece Conmigo que acaba de culminar ¿son muy solicitadas esas ayudas de conciliación?, ¿qué tal ha funcionado esa iniciativa?

-El resultado de Crece Conmigo ha sido de un éxito total y eso que hacía muchísimo calor. Se hizo en los parques y las familias respondieron muy bien. Su finalidad es que las familias pasen un rato juntos, porque al final es difícil pasar tiempo en familia jugando.

-Y comenzamos julio con más talleres. Supongo que el fuerte de todos ellos se lo lleva el verano. ¿En este tendremos novedades?

-Durante el mes de julio habrá talleres de 11 a 13. Es cierto que es un horario que nos gustaría ampliar. Se harán en el Colegio San Antonio, en Luis del Olmo, en el Centro cívico de Flores del Sil y como novedad en Columbrianos, que se incorporó el año pasado. Estoy muy preocupada por llevar actividades al medio rural y siempre que puedo lo hago. Allí también hay niños y hay que acercarles estos talleres. El año pasado tuvimos el taller de Columbrianos completo, con 30 niños y nos gustaría incorporar otra nueva pedanía, tal vez Fuentesnuevas porque también es grande.  También tenemos las ludotecas en Dehesas y en Flores del Sil que están en aforo completo, para niños de 4 a 10 años. Se dan por la mañana de 8 a 3. Y las Escuelas infantiles también estarán abiertas durante todo el mes de julio de manera gratuita. Y agosto solo la segunda quincena, porque en la primera haremos obras de mantenimiento. Por eso premiamos con ese julio gratuito, porque para el Ayuntamiento es un alto coste mantener este servicio.

-También se ha intentado arropar a colectivos que luchan por la igualdad como los colectivos feministas o, estos días, la celebración del Orgullo ¿cada vez se intenta que sea más importante para Ponferrada este tipo de iniciativas?

-Sí, este sábado fue el Día del Orgullo y les hemos ayudado en lo que nos han pedido. Tuvieron a un pregonero de excepción, Alvarito, muy activo en redes.

-Ha evolucionado esa implicación con colectivos también como los feministas…

-Sí, nuestra relación ha mejorado mucho porque, cuando llegué al cargo, todo estaba un poco tenso. Había muy mala relación entre las asociaciones y con el equipo de Gobierno anterior, pero ahora tenemos una relación muy buena, trabajamos en conjunto, incluso estamos presentando una revista en las pedanías que se llama ‘Cómo hemos cambiado’ que cuenta la experiencia entre una mujer mayor, una abuela, con su nieta, de unos 30 años. Habla de qué diferencias encuentran en sus vidas. La presentación está siendo un éxito porque entra en debate y es muy interesante.

-¿Cómo está el movimiento asociativo en la ciudad de Red Solidaria, echa en falta más iniciativas o nos movemos bien en ese campo?

-Hay 28 asociaciones inscritas a la Red. Es un número récord. Me ha preocupado mucho y hemos aumentado las subvenciones nominativas, tanto en el primer año de gobierno como ahora, en el último. En el primero se aumentaron más de un 4% y en este año, de media, un 7%. No es que eso haya animado a que haya más  asociaciones, pero hemos hecho un esfuerzo muy grande para ayudarlas, porque ellas también son agrupaciones de ayuda, de asistencia y necesitan ese dinero. También, como novedad, damos charlas en los institutos sobre determinados problemas, que antes se hacían solo en colegios. Hablamos de salud mental, de alimentación saludable, resolución de conflictos, igualdad, de drogas… En un primer momento no sabíamos que iba a ser tan exitoso pero ahora ya nos demandan los institutos las charlas, incluso los temas. Estoy muy integrada con la educación sobre todo con los jóvenes, porque quiero demostrar a la ciudadanía que, aunque muchas veces el político trabaja para el voto, en este caso estamos tratando con personas que no votan, y son muy agradecidas. Es algo que se pide cada vez más.

“No te puedes equivocar, porque no son obras con lo que trabajas, son personas, lo más vulnerable y sensible de la sociedad”

-O sea que su implicación fundamental está en es terreno juvenil…

-Sí, la verdad es que con la inclusión social y la salud mental, es lo que más me ha implicado.

-Bienestar Social acoge otro tipo de ayudas para colectivos vulnerables ¿tenemos mucha necesidad en Ponferrada? ¿solicitamos esos apoyos?

-Sí, el protocolo es a través de CEAS, a través de la trabajadora social que se entrevista con la persona y estudia el caso estimando la ayuda que se debe dar. Alquiler, bono energético, libros, comedor… Se estudia mucho porque son ayudas finalistas y puntuales, para un caso determinado urgente. Pero el fin es intentar que, en el menor tiempo posible, puedas dejar de percibir ayudas y normalizar tu situación. Muchas veces con el Ingreso Mínimo no acceden a esas ayudas. Cuando sí acceden a ello, la trabajadora social decide qué ayudas necesitan. Desde alquiler a vales de alimentos.

-¿Cuáles son las ayudas más pedidas y en qué medida en este tiempo han ido subiendo?

-Ha bajado la demanda, pero tal vez porque el Ingreso Mínimo es más amplio. Las ayudas que más se dan son para cosas puntuales como, llegando septiembre, libros, llegando el invierno, la calefacción…enero, después de la navidad. Son fechas determinadas en que se necesita más ayuda.

-No sé si asusta cuando viene alguien porque no puede pagar la calefacción o porque necesita vales de comida…

-Es lo peor, sobre todo cuando hay menores. Eso te rompe el alma. En verano hacemos ayudas al comedor, pero se han rebajado esas ayudas desde que hay Tarjetas Monedero que gestiona la Cruz Roja y que son un importe al mes para compras.

-Todas estas ayudas y este trabajo, de todas las administraciones ¿ha hecho que la situación haya cambiado. Diría que hay arrope para todas las familias que viven en situación de vulnerabilidad?

-Sí , hay arrope para todas. Se llega a todas las familias y no queda nadie excluido. El principal problema es que hay mucha gente inmigrante en situación irregular que no accede a ayudas. Aquí también gestionamos su situación. Estuvimos muy ocupados con la realización de informes de vulnerabilidad que necesitaban para el proceso extraordinario que se abrió para regularlos. Se llegaron a hacer 400 informes. Nos ha felicitado la Junta por la rapidez en lo que lo hemos hecho, pero eso ha hecho que vengan a empadronarse también muchas personas solo para solicitar ese trámite. Pero hemos conseguido trabajarlo muy bien.

“Inclusión social y salud mental están siendo dos temas fundamentales para mí”

- Es curioso que siempre que se ofrece ayuda hay cierta picardía de la que hay que escapar…

-Sí, incluso  en estos casos nos sorprendimos que a muchos inmigrantes a los que estábamos ayudando se les llegó a pedir dinero por teléfono por hacer estos expedientes, que no debían abonar. Pero siempre hay quien se aprovecha de los más vulnerables.

- Comenta que hay mucha carga de trabajo, ¿se ha incrementado el número de trabajadores en esta cartera?

-Sí, cuando yo entré y me reuní con el personal, lo que más pedían es, primero un trato cercano, y que hubiera cuatro trabajadoras sociales por CEAS, que no las había, y una ordenanza en el propio CEAS. Eso ya lo tenemos y es una ratio que está muy bien. Además, no había coches para poder trabajar y ahora hay dos. Necesitaríamos uno más, pero estamos bastante bien. Fueron cambios que se hicieron en los primeros meses, porque eran fundamentales. Tal vez se necesitaría una Educadora Social más para los programas específicos para niños o mayores que se ofrecen desde los cuatro CEAS que tenemos. La primera toma de contacto es con ellos y derivan a uno de los programas. Un programa es específico de protección a la infancia, muy interesante y sensible porque hay muchos problemas con los jóvenes.

-Y en cuanto a la atención a la mujer ¿llegan muchos casos de maltrato?

-Nos llegan problemas de separaciones, de maltrato, de ayudas…Aunque son temas judiciales, tenemos esa atención con un asesor jurídico, una plaza que se cubrió hace poco. Bajó el volumen de mujeres que solicitan ayudas, pero no demasiado. Bajan los casos, pero no el trabajo porque hay muchas normativas que tenemos que cumplir y cada vez hay más. Eso es mucho trabajo y no se dan cuenta de que CEAS hace lo que puede, pero todo cae en CEAS y es muy complejo. Y además estamos continuamente coordinando el servicio. Servicios Sociales no es dar ayudas, es coordinar un servicio con casi 80 trabajadores. En esta Concejalía el concejal es casi un técnico. Siempre tienes que estar pendiente porque son problemas de personas y urgentes. Y no te puedes equivocar, porque no son obras, son personas, lo más vulnerable y sensible de la sociedad. Son decisiones que te llevan la vida.

-¿Hay alguna decisión de ese tipo de la que se sienta especialmente satisfecha?

-Yo venía sin experiencia sin saber de qué iba esto pero me han ayudado y he aprendido rápido gracias a esa ayuda. Es una Concejalía que se desconoce mucho y que adopta decisiones muy importantes. Todos los días hay problemas y tienes los recursos que tienes. Debes buscar soluciones con pocos recursos a problemas muy graves y urgentes. Hablamos de problemas como retiradas de menores a sus padres, que no tienes dónde meterlos, todos los centros están colapsados, no sabes qué hacer. Cada vez hay más problemas con menores.

-¿Qué coordinación tienen con el resto de administraciones. Cuando no pueden con un tema y piden ayuda, responden?

-Con la Junta no hay mala relación, de hecho, en estos tres años nos han ido aumentando la dotación más de 100.000 euros cada año. Nos intentan ayudar, pero, nos tenemos que buscar la vida. Cuando llegué, el tema de la Dependencia estaba colapsado porque había un retraso en los expedientes. La Junta nos felicitó porque pudimos recuperarnos de ese atraso, que era muy importante, porque eran personas que necesitaban esas ayudas. Intentamos acelerarlo. Urgía, porque son vidas. Las trabajadoras sociales tuvieron que trabajar por la tarde para poder ponernos al día y estamos dentro de las ratios, con 27 días de espera como mucho. Ahora no hay ningún colapso, pero, por ejemplo, las Escuelas Infantiles son muy difíciles, lo más de la Concejalía. Siempre tienen cosas nuevas y con protocolos muy marcados. Incluso no se tenía bolsa de empleo para ellas y ahora hemos conseguido tenerla porque era muy importante.

“En esta Concejalía el concejal es casi un técnico. Siempre tienes que estar pendiente, porque son problemas de personas y urgentes”

-Con todas estas puertas abiertas ¿llega el presupuesto con el que se cuenta?

-La verdad es que soy muy tacaña, pero es que es dinero público y yo estoy de paso y soy una ciudadana más que cuando me marche no querré que haya deudas. Pero lo que tenemos, lo invertimos bien.

-¿Le gustaría continuar al frente de esta cartera cuatro años más?

-Sí me gustaría, aunque es una experiencia muy dura. Te llevas trabajo a casa. Me gusta mucho aprender y he aprendido mucho. Quedan cosas por hacer y tal vez me gustaría estar 4 años más, eso ya dependería de muchas cosas, sobre todo de lo que decida quien debe hacerlo.

-Queda un año para acabar el mandato ¿qué retos se plantea conseguir en este tiempo?

-Tengo un tema de inclusión social sobre becas que quiero sacar adelante y seguir trabajando con institutos. Eso me gustaría dejarlo hecho y seguir todo en la misma línea, que no tengamos problemas importantes.

“Hoy el principal problema es que hay mucha gente inmigrante en situación irregular que no accede a ayudas”

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