La reunión ha tenido lugar en el Centro Cultural Marcos Valcárcel de la capital orensana y ha sido abierta al público en general, reuniendo a representantes de las distintas AAPP, a gestoras de abastecimientos y a usuarios de diferentes sectores socioeconómicos, entre otros asistentes.
El nuevo Plan Especial de Sequía (PES), que sustituirá al actualmente vigente desde diciembre de 2018, está en consulta pública desde el pasado 31 de marzo hasta el próximo 30 de junio. Éste describe las características y peculiaridades de cada una de unidades territoriales en las que se divide la demarcación para el diagnóstico de la sequía prolongada y la escasez coyuntural, clave para detallar los indicadores e índices de estado utilizados para ello. Estos indicadores están basados en los registros acumulados de precipitaciones, aportaciones y reservas en embalses y a partir de ellos, mensualmente, se publica en la web del organismo el escenario en que se encuentra la demarcación en cada momento.
Durante la exposición se hizo especial hincapié en las medidas de gestión a tomar en cada escenario diagnosticado, que van desde el seguimiento, el ahorro y la concienciación hasta las limitaciones al uso en los escenarios más desfavorables.
Por otra parte, se pusieron de manifiesto las previsiones acerca del impacto del cambio climático en los recursos hídricos, que vaticinan que las sequías serán más intensas, frecuentes y duraderas conforme vayamos avanzando en el presente siglo, por lo que la eficiencia en el uso de los recursos será fundamental para poder satisfacer las demandas de los diferentes sectores socioeconómicos de manera que seamos capaces de "hacer más" con menos recurso y menos impacto. "Los nuevos PES aplican la experiencia de los últimos años para mejorar, cuando es necesario, el sistema de indicadores/definición de escenarios/medidas", explicaron en el evento.
Asimismo, incidieron en que para mejorar los nuevos PES hay que tener muy presentes las implicaciones derivadas de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, incorporando indicadores de riesgo, exposición y vulnerabilidad. Así, se debe hacer una mejor caracterización y definición y, en general, una mayor atención a los sistemas de abastecimiento urbano, en particular aquellos que atienden a una población superior a 20.000 habitantes y que han de disponer de un Plan de Emergencia a desarrollar por la autoridad competente (administración local), o la utilización de herramientas de apoyo comunes para el ajuste, validación y coherencia de los indicadores de sequía y escasez, y para la evaluación de impactos socioeconómicos y ambientales.
Igualmente, se destacó la importancia del nuevo el plan de acción de aguas subterráneas elaborado por la Dirección General del Agua del Miteco, así como los PERTES para la digitalización del ciclo del urbano del agua y regadío, que contribuirán a alcanzar los objetivos de la planificación hidrológica de un uso sostenible y eficiente del agua. "En relación con el año hidrológico actual, hay que destacar que la situación en la demarcación es de normalidad y que se espera que no surjan problemas en los abastecimientos que acaecieron el pasado año. Por ello, es fundamental el papel de las entidades locales como autoridades competentes en el abastecimiento de aguas para mantener en buen estado sus infraestructuras de forma que las pérdidas se reduzcan al máximo para lo que es necesario un apoyo decidido a los municipios", matizó el presidente.
"Aunque la situación es mucho mejor que el año hidrológico anterior, es importante el concienciar a la población acerca del uso racional y responsable del agua, ya que estamos ante un recurso limitado, necesario y dependiente de las condiciones climáticas", concluyó Quiroga.
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