«Es muy duro decirle a un familiar que no podemos ayudarle. Así que ahora queremos incrementar el trabajo de campo, que en los últimos dos años había sido difícil de hacer», explicaba el vicepresidente de la ARMH, Marco González.
Los 100.000 dólares del premio, aunque no harán que la asociación abandone la austeridad con la que han logrado sobrevivir este tiempo, al menos permitirán un incremento de su actividad. Para empezar, este jueves mismo prevén realizar una exhumación en Teilán, Lugo, con la colaboración de EAF, el Equipo Argentino de Antropología Forense, y anuncian también una exhumación múltiple en Gradefes, en una zona conocida como Cota de Casasola.
En esta localidad leonesa prevén encontrar varias fosas. Conocieron su existencia gracias al trabajo que un historiador local: Pedro González de Prado, ha expuesto en una página web: desaparecidossincausa.es y en su libro Desaparecidos sin causa. Asesinatos en las cabeceras de los ríos Carrón, Cea y Esla, julio 1936-noviembre 1937.
«Creemos que allí puede haber enterradas unas siete personas, según testimonios de los vecinos», añade González. Se cree que se trata de residentes en Riaño, Cistierna y otros pueblos próximos, que fueron trasladados allí para ser asesinados. También tienen en el horizonte realizar otras exhumaciones en Cádiz y en Guadalajara, donde están pendientes de un auto judicial que les permita comenzar los trabajos.
Mientras, seguirán buscando a Arsenio Macías, el chico de 16 años que mataron en Villalibre y que todavía no han conseguido encontrar, aunque sí consiguieron hallar a su hermano Claudio, enterrado en la casa familiar.
Los miembros de la ARMH destacan además que la recogida del premio ha servido para realizar contactos con profesores de universidades estadounidenses, lo que supondrá la visita de investigadores de esos centros, entre los que pueden estar las Universidades de Columbia, Yale y Nueva York. También se han producido encuentros con activistas de Derechos Humanos, entre ellos con Fernando Travesí, del Centro Internacional de Justicia Internacional, con el que esperan colaborar para llevar a los organismos internacionales la situación de las víctimas de la Guerra Civil, cuyas exhumaciones no tienen ningún apoyo del Gobierno.
«Hemos apreciado un notable interés del mundo académico y del campo de los derechos humanos», asegura el historiador Alejandro Rodríguez. También se reunieron con la directora de comunicación de Human Rights Watch, Emma Daly, y miembros del Instituto para los Derechos Humanos.
Nace en EEUU el grupo de ‘Amigos de la ARMH’
Los contactos realizados en Nueva York por los miembros de la ARMH se han traducido también en la creación de un grupo de apoyo denominado Friends of ARMH (Amigos de la ARMH), que aglutina a algunos profesores e investigadores cercanos a los estudios sobre derechos humanos y que los miembros de la asociación confían en que sirva para conseguir más financiación. «Podemos lograr más apoyo, aunque seguiremos con la austeridad que hemos tenido hasta ahora. Aun así, seguimos diciendo que esta labor le correspondería al Estado, no a las asociaciones y a los familiares», señalan.
Durante la recogida del premio Alba/Puffin, los miembros de la ARMH destacan la presencia de más de cien hijos de brigadistas estadounidenses.
«Fue un acto muy emotivo», recuerdan los miembros de la ARMH, «y un reconocimiento a la labor de los más de 700 voluntarios que nos han ayudado durante todos estos años, así como el recuerdo de los 114.222 desaparecidos», añaden.