El jefe de los Bomberos de Ponferrada, Olivier Bao, está derrotado ante el comportamiento de los fuegos que les mantienen en jaque desde hace ocho días. "Jamás habíamos tenido una emergencia tan larga", dice. Pero, además, no está permitido que las herramientas con las que cuentan sean eficaces, puesto que la planificación o el intento de establecer medidas de control no sirven. "El fuego se las salta todas. Rompe la planificación constantemente y es imposible así tener medios suficientes", afirma.
Lo único que están pudiendo hacer es perseguir al fuego, y eso ya les ha puesto en peligro en varias ocasiones, en las que han tenido que abandonar la extinción ante la peligrosidad de las llamas. "Las predicciones no nos sirven y la medición del riesgo es compleja", asegura Bao.
"No somos héroes"
Deja claro que todos los efectivos del parque de Ponferrada están activos: 15 en los incendios y el resto de la plantilla en prealerta de incorporación inmediata. Un esfuerzo que Bao agradece al máximo porque la situación es desbordante. Aclara que Ponferrada pone a disposición los medios, pero es la Junta la que lleva el dispositivo de coordinación. "La prioridad son las personas y luego los bienes", asegura. Lo dice lamentando el fallecimiento de un compañero del dispositivo de Soria, "que había llegado la noche antes y estaba utilizando como base este parque". "Es un golpe muy duro y demuestra que no somos héroes, que tenemos nuestras limitaciones". Hacia ellas quiere mirar como reflexión ante un fuego que "no somos capaces de adelantar. Se salta todas las previsiones".
Los Bomberos de Ponferrada han estado, los últimos días, centrados en librar de las llamas a Compludo. En Bouzas tuvieron muchos problemas y también estos días en Oencia, sobre todo por la resistencia a la evacuación, que obligó a realizar una de urgencia. Por eso quiere remarcar la necesidad de abandonar las viviendas cuando las autoridades lo precisan: "Porque es fundamental, si no no se haría".
Ahora su trabajo está centrado en salvar Carracedelo de Compludo, Palacios y Compludo, tres pedanías donde el fuego está siendo caprichoso.