El antiguo poblado minero de La Piela, situado en la localidad berciana de Cadafresnas, a los pies de la Peña del Seo, acogió el III Acto de Hermanamiento entre el Instituto de Estudios Bercianos y el Instituto de Estudios Valdeorreses, bajo el lema “Dos instituciones con un mismo objetivo: defender el patrimonio y el legado de dos comarcas históricas”.
El acto coincidió con la presentación de las nuevas actividades que la UNED, en colaboración con el Ayuntamiento de Corullón realizará en el nuevo centro de visitantes hasta octubre.
Dos autobuses trasladaron a los socios de ambas entidades hasta este enclave rehabilitado, situado a los pies de la Peña del Seo, que aspira a convertirse en un referente cultural y turístico de la comarca berciana. Más de un centenar de asistentes participaron en una jornada centrada en la puesta en valor del legado minero compartido por El Bierzo y Valdeorras.
El historiador y coordinador de la Cátedra de Territorios Sostenibles y Desarrollo Local de la UNED, Francisco Balado, junto a Valeria Rodríguez, presentaron el programa de actividades destinado a dotar de contenido al Centro de Recepción de Visitantes “La Montaña Negra”, cuya inauguración abrió la actividad conjunta de ambos institutos.
El presidente del Instituto de Estudios Valdeorreses, Aurelio Blanco Trincado, felicitó al Bierzo “por tener este poblado ya restaurado” y recordó que su entidad lleva más de 40 años solicitando la rehabilitación del poblado minero de Valborraz, en Carballeda de Valdeorras. “Ojalá algún día podamos volver a vernos a la misma altura que aquí, pero en los montes de Carballeda”, expresó.
Tras las intervenciones institucionales, los asistentes disfrutaron de la conferencia “Nuestro patrimonio minero”, impartida por el doctor ingeniero de Minas Roberto Matías, quien ofreció un recorrido por la historia de la minería en ambas comarcas. Durante su exposición, dio a conocer información e imágenes de las minas de wolfram de La Piela, Valborraz y otros enclaves destacados del territorio.
La jornada concluyó con una comida de convivencia celebrada en las instalaciones de La Térmica Cultural, donde los participantes compartieron impresiones y reforzaron el compromiso común de proteger y difundir el patrimonio histórico y cultural de sus respectivas comarcas.