Indignación y rabia en los pueblos desalojados por las llamas en Castropodame

La alcaldesa lamenta la pérdida del monte y el peligro de un fuego al que se respondió tarde . La investigación apunta a que fue debido a una negligencia en unos trabajos en una línea eléctrica

23/07/2026
 Actualizado a 23/07/2026
La noche dibujó una película de terror sobre Turienzo. L.N.C.
La noche dibujó una película de terror sobre Turienzo. L.N.C.

La imagen que deja el incendio forestal declarado el miércoles por la tarde en Villaverde de los Cestos, en el municipio de Castropodame, es la de dos pueblos que respiran algo más tranquilos tras una noche de enorme tensión, pero también la de vecinos que observan con impotencia cómo el fuego ha arrasado un monte que consideraban parte de su vida. Turienzo Castañero y San Pedro Castañero, desalojados preventivamente ante el avance de las llamas, amanecieron con la incertidumbre de saber que las casas se habían salvado, pero con la tristeza de comprobar que el paisaje ya no volverá a ser el mismo.

«Da pena. Muchísima. No se ha quemado el pueblo, pero hemos perdido el monte. Nunca se había quemado y verlo así da mucha pena», lamenta entre lágrimas la pedánea de Turienzo Castañero, Vanesa Núñez, que permaneció durante toda la noche en el pueblo junto a otros vecinos que se resistieron al desalojo. La alcaldesa pedánea reconoce que fueron horas de «mucho estrés, muchos nervios e impotencia», viendo cómo el fuego se acercaba mientras numerosos vecinos trataban de apagar pequeños focos que iban apareciendo alrededor del pueblo. «Mucha gente del pueblo salió a apagar los focos aislados. Nunca sentimos que no hubiera salida, aunque el humo sí era muy peligroso, sobre todo para la gente mayor».

Entre los vecinos también existe una profunda indignación por lo que consideran una tardía respuesta inicial de los medios de extinción. La alcaldesa, Pepi Álvarez ha manifestado que durante los primeros momentos del incendio echaron en falta una llegada más rápida de efectivos, una circunstancia que ha alimentado el malestar en una población que vivió cómo las llamas se acercaban peligrosamente a las viviendas.

El incendio obligó durante la noche a evacuar unos 75 vecinos de San Pedro Castañero y alrededor de 40 de Turienzo Castañero, algunos, 16 en concreto, trasladados hasta la antigua escuela de Matachana, donde Cruz Roja habilitó un albergue de emergencia. 

Una posible negligencia

Mientras continúa la investigación oficial, las primeras hipótesis sobre el origen del incendio apuntan a una posible negligencia.
El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, aseguró este jueves, tras la reunión del Consejo de Gobierno, que todo apunta a que el fuego pudo originarse durante unos trabajos que se realizaban en una línea de alta tensión, donde la maquinaria utilizada habría provocado el foco del incendio. No obstante, insistió en que será la investigación la que determine definitivamente las causas.

El incendio fue declarado durante la tarde del miércoles en Villaverde de los Cestos y rápidamente obligó a elevar el Índice de Gravedad Potencial (IGR) al nivel 2, debido a la amenaza directa sobre varias poblaciones.

Las llamas avanzaron impulsadas por el viento y llegaron a situarse a escasos metros de las viviendas, lo que obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia.

Durante la madrugada se incorporó la Unidad Militar de Emergencias (UME), concretamente efectivos del Quinto Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM V), que trabajaron junto a brigadas forestales de la Junta, medios del Ministerio para la Transición Ecológica, agentes medioambientales, maquinaria pesada, autobombas y medios aéreos.

Las condiciones meteorológicas jugaron finalmente a favor de los equipos de extinción.

La técnico del Centro Provincial de Mando de León, Nuria Ramos, explicó que la bajada de temperaturas y el aumento de la humedad durante la noche facilitaron notablemente el trabajo de los equipos, permitiendo atacar con mayor eficacia la cabeza del incendio.
Desde primera hora de la mañana se reforzó el operativo con un importante despliegue de medios para «aprovechar las primeras horas, mucho más favorables al trabajo», con el objetivo de contener una situación que calificó de extrema.

Avanza hacia Torre del Bierzo

Aunque la evolución es ahora más favorable, el incendio sigue activo. El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón, fue el primero en advertir que el fuego ha dejado de amenazar directamente Turienzo Castañero, después de que los equipos consiguieran frenar las llamas en el perímetro del pueblo, pero alertó de que el avance hacia el sureste podría generar problemas en el municipio de Torre del Bierzo.

De hecho, ya se ha advertido a los vecinos de Matavenero ante un posible cambio del comportamiento del incendio si finalmente se intensifican las rachas de viento previstas para las próximas horas. Mientras continúa el trabajo de los servicios de extinción, con más de 80 efectivos dedicados a la misma y la intervención de la UME y de los cuerpos de Bomberos de Diputación y de Ponferrada, la preocupación de los vecinos ya no se centra únicamente en salvar sus viviendas.

«Era un bosque muy bonito y lo hemos perdido», resume Vanesa Núñez. Una frase que refleja el sentimiento predominante en unos pueblos acostumbrados a convivir con el monte y que ahora observan cómo décadas de paisaje han desaparecido en apenas unas horas.  El delegado de la Junta, Eduardo Diego, al frente del Cecopi, confía en que el fuego no entre en el municipio de Torre  finalmente y da por salvado a Castropodame. Las previsiones metereológicas para este viernes apuntan a una bajada de temperaturas que podría ayudar a atajar las llamas.

Trabajos de extinción aérea llegada la mañana.ICAL
Trabajos de extinción aérea llegada la mañana. ICAL

 

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