La patrulla del Seprona de Fabero se desplazó a esa localidad tras tener conocimiento de que una familia había abandonado un domicilio, en el que estaban en alquiler, dejando en el interior dos perros sin agua y comida.
Una vez en el lugar, comprobaron la veracidad de los hechos, observando cómo los animales estaban rodeados de mucha suciedad, excrementos y sin comida ni agua.
la Guardia Civil solicitó autorización para la entrada al domicilio al Juzgado, instruyendo diligencias por un delito de abandono de animales, siendo entregados los perros a una asociación de acogida de animales de compañía.
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