La organización ecologista Greenpeace ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para exigir a las administraciones públicas medidas urgentes y estructurales frente a los incendios forestales, tras episodios recientes como el incendio de Las Médulas, junto a otros registrados en la Sierra de la Plata, Chandrexa de Queixa, La Hita o Paüls.
La petición tiene como objetivo alcanzar las 50.000 firmas, de las cuales ya se han recogido 38.058, según los datos facilitados por la organización, que alerta de que “España arde” y de que, si no se actúa con urgencia, se perderán cada vez más montes y pueblos.
Desde Greenpeace advierten de que el país es cada vez más seco y con temperaturas más extremas, un contexto que favorece incendios más frecuentes, peligrosos y virulentos. En este escenario, critican que las administraciones “prefieran culparse unas a otras en lugar de tomar cartas en el asunto”.
La organización recuerda que las comunidades autónomas tienen competencias directas en la prevención y gestión forestal, así como en la dotación de medios para la extinción, y subraya que la prevención es la única estrategia eficaz para frenar los incendios más destructivos. En este sentido, reclaman el cumplimiento de la normativa vigente y la asignación de recursos suficientes.
Entre las medidas urgentes que Greenpeace plantea para proteger los bosques y los núcleos rurales figuran una gestión forestal continua durante todo el año, centrada en la reducción del combustible vegetal; la revitalización del medio rural mediante el impulso de economías agroforestales sostenibles; y la dotación de recursos y estabilidad laboral al sector forestal, evitando que los trabajos se concentren únicamente en los meses de mayor riesgo.
Asimismo, la organización exige la aprobación urgente de un Real Decreto estatal que establezca criterios comunes en todas las comunidades autónomas para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales, y reclama abordar las causas estructurales del problema, como el abandono rural y el cambio climático, que intensifican las olas de calor, las sequías y el riesgo de grandes incendios.
Greenpeace insiste en que la responsabilidad es compartida, pero subraya que son las autoridades quienes deben actuar de forma inmediata, con voluntad política y recursos, para evitar que episodios como el incendio de Las Médulas vuelvan a repetirse.