La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha formulado declaración de impacto ambiental desfavorable para los parques eólicos El Páramo y Ampliación El Páramo, proyectados en la provincia de León, en El Bierzo, en la zona de Gistredo, lo que supone, en la práctica, la inviabilidad ambiental del proyecto polémico por su repercusión ambiental en la zona.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), afecta a un total de 143,28 megavatios de potencia instalada -92,4 MW del parque El Páramo y 50,88 MW de su ampliación- y a parte de su infraestructura de evacuación, que se extiende por los términos municipales de Igüeña, Noceda del Bierzo, Páramo del Sil y Toreno.
El Ministerio concluye que el proyecto puede provocar impactos negativos significativos sobre el medio ambiente para los que las medidas correctoras y compensatorias propuestas por los promotores no ofrecen garantías suficientes. Entre las principales afecciones señaladas figuran los riesgos graves para especies protegidas, como el oso pardo, el urogallo cantábrico y diversas especies de quirópteros, algunas de ellas catalogadas como vulnerables o en peligro de extinción.
Especial preocupación generan los efectos sobre el urogallo cantábrico, cuya población se encuentra en situación crítica. Los informes técnicos recogen la coincidencia de aerogeneradores y viales con cantaderos activos, lo que podría comprometer de forma irreversible la supervivencia de la especie. En este sentido, el propio MITECO advierte de que cualquier fragmentación adicional del hábitat o incremento de molestias podría interferir en su recuperación.
También se constata una afección severa al oso pardo, cuya presencia ha sido verificada de forma habitual en la zona. El Ministerio considera que la implantación de los parques eólicos supondría una pérdida de hábitat favorable, además de un efecto barrera que limitaría el desplazamiento y la conectividad entre poblaciones, un factor clave para la conservación de la especie.
El informe ambiental alerta igualmente del alto riesgo de colisión y mortalidad de murciélagos, con una elevada actividad de quirópteros registrada en el área, incluidos el nóctulo mediano y el nóctulo grande, ambos catalogados como vulnerables.
A ello se suma la posible afección a la Red Natura 2000, en particular a los espacios ZEC/ZEPA Alto Sil, Sierra de los Ancares y Omaña, cuyos valores de conservación podrían verse perjudicados, especialmente en lo relativo a la conectividad ecológica y a las especies clave que motivaron su protección.
La resolución recoge además informes desfavorables de la Junta de Castilla y León, que considera el proyecto ambientalmente inviable y incompatible con la utilidad pública de varios montes afectados, así como numerosas alegaciones de particulares, ayuntamientos, entidades locales y organizaciones ecologistas como WWF, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción o la Fundación Oso Pardo.
El Ministerio recuerda que la declaración de impacto ambiental desfavorable impide la autorización del proyecto en los términos evaluados y que, aunque la resolución no es recurrible de forma directa, sí podrán interponerse recursos contra el eventual acto administrativo que autorizara la instalación.
La decisión se produce, además, en un contexto marcado por el reciente rechazo ambiental al parque eólico Alto Bierzo-Sil, ubicado en el mismo entorno y con afecciones similares, lo que refuerza el criterio de aplicación del principio de precaución ante la acumulación de impactos sobre un territorio de alto valor ecológico.