“No son formas de tratarnos”, aseguran los responsables de los gastrobares situados en la planta alta del mercado de abastos de Ponferrada, que critican la actitud del concejal de Comercio, David Pacios, por las decisiones que consideran perjudiciales para su actividad. Entre ellas destacan el cierre de las terrazas y cambios en los horarios, además de acusaciones públicas que los hosteleros califican de injustas.
Así lo explica Susana Pérez Freijo, que lleva ocho años al frente de un negocio de cocina japonesa en el mercado. Junto a otro establecimiento de cocina india, forman el reducido grupo de gastrobares que continúan en funcionamiento en la zona alta.
Pérez subraya que desde que dejaron el régimen de vivero de empresas, pagan un alquiler dentro del régimen general que se ajusta cada año al IPC. “Pagamos una renta que ha ido subiendo desde 2018 en que abrimos. Era muy bajita para empezar”, explica.
Uno de los problemas principales para estos negocios es el cierre de las terrazas, fundamental para su actividad, sobre todo en primavera y verano.
El concejal justificó la medida, que se produjo en diciembre, por un cristal roto, pero Pérez asegura que la situación es diferente: “Tenemos dos terrazas: una está perfectamente y otra tiene movido el cristal”, afirma.
La zona se cerró en diciembre y, aunque los hosteleros esperaban que fuera algo temporal, temen que con la llegada de la primavera no se reabra. “A nosotras nos dan mucha vida las terrazas”, señala, recordando además que en ellas se permite fumar, algo que el concejal también había señalado como un incumplimiento de normativa "se hace como en cualquier otra terraza", defiende.
Además, el 21 de enero, después de haber renovado su contrato anual el 26 de diciembre, recibieron comunicación de cambios en los horarios. “No sabemos de dónde sacó ese horario”, explica Pérez. Según recuerda, los horarios estaban incluidos en el contrato inicial del vivero de empresas, pero ahora se les ha exigido abrir a las siete de la mañana, como los puestos del mercado.
“Pero nosotros no somos comerciantes del mercado. Nos regimos por el contrato que teníamos”, insiste.
El concejal también criticó que uno de los gastrobares anunciara abrir en domingo y finalmente no lo hiciera en una situación determinada, señalando el gasto en luz, agua y calefacción asumido por el Ayuntamiento. “Avisamos cuando queremos ampliar el horario. Lo que dice es mentira”, replica Pérez. “Que eche cuentas y nos diga cuál es ese gasto”, apunta.
Recuerda que el mercado es un espacio público con servicios comunes para todos los comerciantes, como limpieza y baños.
“Y a los comerciantes no se les está diciendo que se gasta mucho”, afirma.
Pérez critica que muchas de estas decisiones y acusaciones se hayan hecho sin consultar a los afectados. Incluso enviaron un aviso para saber por qué se cerraron las terrazas y no obtuvieron respuesta.
Aunque el concejal visitó los gastrobares al tomar posesión y expresó su intención de dinamizar la zona, los hosteleros aseguran que no se habló de cómo afectarían esas medidas a su actividad.
“Tal vez no cuadramos con la idea nueva que tiene”, apunta Pérez, temiendo que se pretenda que se vayan y recuerda que su contrato tiene vigencia hasta el 26 de diciembre y que cualquier rescisión debería cumplir con la normativa e indemnización correspondiente.
Incertidumbre y sorpresa
La situación ha afectado la gestión diaria de los locales: “Estamos siempre comprando lo justo por si tenemos que irnos”, asegura la empresaria.
Los hosteleros han enviado otra carta al concejal recordando los horarios que consideran vigentes y la normativa que les ampara.
“Nos hemos quedado alucinados con estas críticas”, insiste Pérez. “No tenemos contacto con él y estas no son formas de tratarnos”.
A pesar de todo, su intención es seguir trabajando en el mercado: “Queremos seguir aquí, porque nos va bien, pero si nos ponen tantas zancadillas…”, señala.
Además, critican que los proyectos de mejora y dinamización del mercado anunciados no se han realizado "solo son palabras a granel. No han hecho nada”, concluye.
Su objetivo sigue siendo claro: “Luchar por quedarnos y que las cosas se solucionen, sin mentir. Hay que llegar a acuerdos porque es un concejal y ha sido imposible hacerlo”.