Su deseo de mantener viva la antorcha de la libertad en los tiempos de represión de la posguerra y la ayuda que prestó a tantos fugados republicanos cuando caían enfermos, le costó la enemistad de los más intransigentes defensores del Régimen.
El campo del santuario de Trascastro se llenó el pasado sábado de gentes de los distintos pueblos del valle de Fornela y de los alrededores para participar en este homenaje, con el que quedó instaurado un monolito en recuerdo del doctor.
Uno de los impulsores del acto, el profesor y escritor Alejandro Álvarez, autor del libro sobre la vida del médico destacó cómo con este homenaje, "Fornela se convierte en un foco de la reparación de la memoria democrática" y recordó un montón de razones por las que el recuerdo de Lodario Gavela se ha mantenido vivo a lo largo de todos estos años entre las gentes de Fornela.
En el acto intervinieron personas mayores que lo conocieron y que aún recuerdan sus acciones en el ámbito de la educación, la salud, los hábitos higiénicos, la protección de los más desfavorecidos o la atención esmerada a sus enfermos. También estuvieron presentes activistas en favor de la recuperación de la memoria histórica como el investigador Santiago Macías o Enrique Javier Díez, vicepresidente del Foro por la Memoria de León.
Lectura de poemas y emotivos momentos compusieron un homenaje que ya queda en la memoria colectiva del valle de Fornela.