El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo ha dado por finalizada la vendimia 2025, una campaña marcada por la calidad excepcional de la uva y por un notable aumento de la producción respecto al año anterior.
En total, se controlaron 10,6 millones de kilos de uva, de los cuales 9,95 millones —el 93,1%— se destinaron a la elaboración de vinos amparados por la D.O. Bierzo. La cifra supone un incremento del 33,95% respecto a la cosecha de 2024, lo que consolida la recuperación del viñedo berciano tras los daños meteorológicos de la campaña anterior.
El proceso de recolección, que se extendió del 17 de agosto al 13 de octubre, se desarrolló de forma “larga, pausada y muy selectiva”, permitiendo recoger cada variedad en su punto óptimo de maduración.
La campaña deja un balance positivo tanto en cantidad como en calidad. Las condiciones climáticas, con un verano seco y cálido, precedido por un otoño y primavera con lluvias moderadas, favorecieron un desarrollo equilibrado de las cepas, y el resultado son uvas “en perfecto estado sanitario” y vinos que se anticipan “de gran añada”, según el Consejo Regulador.
El Godello (3,84 millones de kilos) y la Mencía (5,2 millones) fueron, un año más, las variedades dominantes, junto a otras minoritarias como Doña Blanca, Palomino o Estaladiña.
La D.O. Bierzo cuenta actualmente con 2.300 hectáreas de viñedo inscritas, 981 viticultores y 74 bodegas. Desde el Consejo destacan que el esfuerzo conjunto del sector “reafirma el compromiso del Bierzo con la excelencia y la identidad de sus vinos”.