En la mitad del sueño solidario

El proyecto Bierzo demandana dirigido a la población mauritana de Féréni ha conseguido pasar el ecuador de la recaudación necesaria

Mar Iglesias
05/02/2019
 Actualizado a 18/09/2019
Cartel de una de las actividades solidarias organizadas por la agrupación solidaria. | L.N.C.
Cartel de una de las actividades solidarias organizadas por la agrupación solidaria. | L.N.C.
Hace unos cinco meses que Ousmani Traore y sus compañeros gerentes del gimnasio Bierzo Fitness Mamba Gym le dieron forma a un sueño, el de volver atrás la patera en la que llegó a España desde Mauritania Traore para regresar a casa a ayudar a los que se quedaron.

En su aldea de Féréni sabe que quedan las mismas caras de niño en las que ve reflejado su pasado hasta que, hace diez, se puso la camiseta que su hermano le había regalado del futbolista Fernando Torres y se subió a una embarcación para acabar en Canarias. Aquello es un recuerdo de lo que fue, tal vez lo que justifica su sonrisa perpetua, porque Traore no mira atrás, solo para no olvidarse de donde vino e intentar que las cosas cambien allí. «Todo estaba igual», dice al recordar su visita hace dos años.

El desamparo de los niños le hizo dar forma a ese sueño que tomó el nombre de la organización Bierzo demandana (que en su idioma significa ‘solidaridad’). Se trata de un proyecto de ayuda, que incluye la construcción de una escuela deportiva en su aldea, de unos 800 habitantes y con la agricultura y la ganadería como únicos sistemas de vida.

Traore reconoce que el deporte a él le ha hecho evolucionar y quiere trasladar esa idea a los de casa. Pero para ello, primero el papel. El diseño del proyecto a dos años vista para conseguir entre 6.000 y 10.000 euros y hacer realidad esa escuela. Con las primeras acciones de ayuda, la ONG recién horneada ha conseguido 3.000 «estamos en la mitad», dice satisfecho Traore «con 6.000 ya podríamos comenzar a trabajar».

Ahora están articulando la manera de soportar los costes del traslado y aduanas, con el fin de que las autoridades tengan en cuenta a qué va destinado y así poder conseguir un abaratamiento que les permita mover el proyecto con comodidad.

En marzo Traore viajará a casa con kilos de ayuda en forma de ropa, juguetes, calzado...que se ha ido recogiendo en el gimnasio «todo nos viene bien y la gente ha respondido», dice agradecido y satisfecho. Y las actividades solidarias continúan con un encuentro de ciclo indoor el próximo viernes a partir de las 20:00 horas, con cuatro monitores implicados con el proyecto.

Es un granito de arena para la montaña con la que sueña Ousmani Traore, que ha hecho de Ponferrada su casa y que hoy sigue unido al deporte, tanto por su trabajo como monitor en el gimnasio con el que comparte el proyecto, como con la capoeira que le inició en él y los deportes de contacto.

El proyecto lleva menos de medio año de vida y el ritmo que tiene significa que, tal vez, los tiempos se reduzcan para poder contar con la escuela en menos de los dos años marcados.
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