El ‘Rambo del Bierzo’, libre tras cumplir diez meses de trabajos comunitarios

En enero de este año la Audiencia Provincial de León conmutó su pena de cuatro años de prisión por servicios a la comunidad / Destacan su “buen comportamiento”

L.N.C.
31/08/2017
 Actualizado a 14/09/2019
Antonio Reguera, en una imagen archivo. | ICAL
Antonio Reguera, en una imagen archivo. | ICAL
Antonio Reguera, conocido como el ‘Rambo del Bierzo’,es libre tras cumplir los diez meses de trabajos comunitarios a los que se le condenó tras conmutar una pena inicial de cuatro años de prisión por un delito de tenencia de armas y munición de guerra y otro de tenencia de sustancias o aparatos explosivos.

Su detención se produjo en el año 2010, cuando trasregistrar su vivienda, la Guardia Civil encontraba una gran cantidad de material, insignias y símbolos de exaltación del nazismo además de un gran arsenal con armas de todo tipo.

Sin embargo, durante los continuos retrasos judiciales, el acusado siguió haciendo vida en su localidad natal, Quilós, donde los vecinos resaltaban su “integración” en la vida cotidiana del pueblo.

Por ello, cuando en noviembre de 2015 la Audiencia Provincial de León decretó los cuatro años de prisión, fueron muchos los vecinos que pidieron que se tuviera en cuenta la actual situación de Reguera, con dos hijos menores de edad y haciendo una “convivencia normal”.

Así, en enero de este año el juzgado conmutó su pena por diez meses de trabajos para la comunidad que realizó en la parroquia de Cacabelos, donde fuentes cercanas destacan su “buen comportamiento”.

Estas mismas fuentes aseguran que “su rehabilitación es completa” y recuerdan que Reguera cuenta en este momento con una familia “que no merece que la sigan castigando”.

Los vídeos de Youtube


Su caso se hizo público cuando Antonio Reguera, en el año 2010, aparecía en varios vídeos del portal Youtube haciendo uso de una gran cantidad de armas y apología del nazismo, lo que le hizo ganarse el sobrenombre del ‘Rambo del Bierzo’.

A raíz de estas apariciones la Guardia Civil inició una investigación que les condujo hasta una casa en Regueras, en Quilós, donde se encontró todo una arsenal: tres escopetas, dos carabinas, cuatro rifles, fusiles, pistolas, revólveres, cintas ametralladoras, más de 500 cartuchos de distintos calibres, 261 gramos de pentrita -un potente explosivo-, 17 machetes, numerosas armas blancas y una catana.
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