El salón de actos del sindicato UGT se llenó este miércoles con los militantes del Partido Socialista en una asamblea a la que se acudía con la máxima expectación a las puertas de la constitución de los Ayuntamientos este sábado. La valoración de los resultados de los comicios, que han dejado al PSOE con sólo seis ediles, llevaba por fuerza a ponderar las dos posibilidades ante las que está el partido: la necesidad de buscar compañeros de viaje para obtener la Alcaldía o bien hacer el recorrido en solitario.
Con un plazo límite de 48 horas para que se decida qué partido obtendrá el bastón de mando en la capital del Bierzo y con un PP con sólo siete ediles, pero cuyo gobierno en minoría garantiza la ley si no existen otras fuerzas que logren los votos necesarios para situarse en el gobierno municipal, la tensión llevó a más de una decena de intervenciones en la asamblea que se fueron enfrentando entre sí y exponiendo la gran división que existe entre diferentes sectores del socialismo en la capital berciana.
Las diferencias entre la Ejecutiva del PSOE en Ponferrada, liderada por su secretaria local, Rita Prada, que ha sugerido que el partido debe estar en la «oposición constructiva» y rearmarse para próximos comicios y la de la cabeza de lista socialista, Ángela Marqués, que no ha querido aún arrojar la toalla en su intento de lograr la Alcaldía, una apuesta que pasaría por un acuerdo con USE, la tercera fuerza más votada, son también las dos opiniones que dividen a los militantes a sólo dos días de la constitución del Ayuntamiento.
Al final, una decisión ha quedado clara, aunque en el encuentro no se votaba ninguna resolución: el PSOE no pactará con USE ni con ningún otro partido para formar gobierno. Pedirá el voto para su candidata y su formación el día de la investidura y esperará a tener apoyos. No habrá formación previa de ningún gobierno, y al margen de posibles acuerdos posteriores, si el PSOE logra los apoyos y la Alcaldía, será un equipo de gobierno en el que no habrá más partidos.
Antes de la asamblea, la búsqueda de caras era una de las actividades más habituales entre los que estaban esperando a que comenzara. Y había presencias llamativas entre los militantes, como las de familiares de los todavía ediles no adscritos o la del responsable de prensa del Ayuntamiento de Ponferrada, una asistencia que provocó un notorio enfrentamiento con Prada.
Entre los responsables del partido, además de la única edil socialista tras la moción de censura, Paula Rodríguez, y del responsable de Política Local, Antonio Vega, estuvieron algunos provinciales como el secretario de Organización, Óscar Álvarez.
El encuentro comenzó con tensión debido a discrepancias con un presidente de mesa, cuyo cambio se solicitó y realizó porque no había hecho el pago de cuotas desde hacía seis meses. Pero se desenvolvió con el mismo enconamiento entre posiciones totalmente polarizadas. La secretaria local de los socialistas volvió a abogar por regenerar el partido desde la oposición y rechazó frontal y claramente cualquier unión con el todavía alcalde en funciones, Samuel Folgueral.
«Las políticas de Folgueral han sido oscuras y faltas de transparencia, no han sido políticas progresistas. Cuando las cosas se tuercen, se tuercen», apuntó Prada. La secretaria socialista fue respaldada por Vega, que volvió a recordar la marcha de Folgueral después de la moción y aseguró que fue una decisión «libre», así como recordó que prometió que no se presentaría a las elecciones para no hacer daño al PSOE. «Es un mentiroso y el que más daño le ha hecho al PSOE», defendió. El rechazo al pacto también fue una opción manifestada por alguno de los ediles electos, como Javier Campos, que aseguró que hay tres líneas rojas «pactar con el PP, dar la Alcaldía a Folgueral y que Folgueral entre en decisiones de gobierno».
Por contra, algunos militanttes, como José Álvarez de Paz, pidieron «libertad» para la candidata, Ángela Marqués, para así intentar llegar a un pacto de gobierno «con la única línea roja del PP». Otra militante, Teresa López, abogó por la negociación «porque hay poco tiempo». Hubo incluso un intento de someter el posible pacto con USE a votación, pero se rechazó esa posibilidad porque los estatutos marcan que no se podía incorporar otro orden del día del establecido ya para la asamblea.
Al término del complicado encuentro, que duró tres horas, la candidata, Ángela Marqués, exponía el planteamiento de su partido: "intentar evitar que gobierne el PP, tratar de que gobierne la fuerza progresista más votada (PSOE) y no hacer gobierno de coalición". A la vez, aseguraba que su teléfono "está abierto" a todos los responsables del resto de formaciones políticas con representación municipal.