El Juzgado de Ponferrada reabrió de oficio la investigación por el incendio tras la denuncia interpuesta por el colectivo conservacionista Tyto alba, cuyo presidente, Miguel Ángel Gallego, fue uno de los primeros en señalar públicamente al ganadero como el principal sospechoso tanto del fatal fuego que amenazó uno de los pulmones naturales de la comarca como de otros que tuvieron lugar en la zona durante los últimos años.
Fuentes judiciales señalan la dificultad de esclarecer su autoría, ya que incluso la posibilidad de situar el teléfono móvil en la zona durante el fuego puede ser «circunstancial».
El ganadero ya fue citado el pasado mes de enero y este miércoles, pero en ambas ocasiones alegó que la nieve y el mal tiempo le impedían acudir ante el juez.
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