En ese sentido, Ramón mostró su “enorme preocupación” por las escenas vividas este martes a las puertas del local en el que empresa y comité negociaban los despidos anunciados por la compañía. La ruptura unilateral de las negociaciones por parte de la dirección provocó una escalada de tensión que finalizó con el lanzamiento de piedras, la rotura de cristales y la quema de contenedores, una situación que obligó a intervenir a las fuerzas del orden. “Los actos violentos contra los bienes públicos y privados no tienen ningún tipo de justificación y a la larga solo pueden ir en contra de los propios intereses de los trabajadores”, remarcó el alcalde.
En la misma línea, Ramón hizo un “llamamiento a la tranquilidad” tras reconocer que “la situación es grave y se ha ido de las manos de todos los agentes implicados en el problema”. El regidor solicitó a la empresa que retome el diálogo con la parte social “porque jamás se debe renunciar al intento de una solución negociada que ponga fin al conflicto”.
Al respecto, el alcalde apuntó que “el riesgo de deslocalización de la empresa planea sobre todos”, pero insistió en que “los actos violentos no deben tener cabida a la hora de buscar una solución”. Ramón señaló que la empresa transmitió a los responsables del Ayuntamiento la voluntad de “seguir ligada al Bierzo con vocación de permanencia”. “Confiamos en que dicha voluntad se mantenga firme y que el compromiso de LM con Ponferrada y con el Bierzo se mantenga y refuerce en el futuro”, concluyó.
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