Dos meses y medio tras la riada, Carracedo de Compludo sigue pendiente del Gobierno para su reconstrucción

A la espera de la aprobación de la declaración de zona catastrófica, el pueblo continúa con la carretera dañada, la captación de agua todavía sin una solución definitiva y puentes y molinos afectados

03/11/2026
 Actualizado a 03/11/2026
Máquinas abriendo paso en el acceso a Carracedo de Compludo días después de la riada. L.N.C.
Máquinas abriendo paso en el acceso a Carracedo de Compludo días después de la riada. L.N.C.

Carracedo de Compludo continúa a la espera de que el Gobierno central apruebe su inclusión en la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, tras la riada del pasado 15 de agosto. La Junta de Castilla y León amplió en septiembre la solicitud inicial para incorporar a Carracedo y Palacios de Compludo, después de que la petición se centrase inicialmente en Manzanedo de Valdueza y Bouzas. El Consejo de Ministros ya aprobó la declaración para estas dos últimas localidades, pero la ampliación para Carracedo y Palacios sigue pendiente.

Esta calificación es un paso necesario para que las localidades incluidas puedan acceder a las ayudas. En Carracedo, los vecinos esperan que el procedimiento permita avanzar en la financiación de las obras necesarias para recuperar la normalidad y mejorar la seguridad de sus infraestructuras. "Todo sigue en precario. Nada se ha arreglado hasta el momento", resume el alcalde pedáneo, Carlos de la Torre, que lamenta que, más allá de algunas intervenciones de urgencia y las palabras de apoyo recibidas, aún no se hayan materializado las actuaciones que necesita el pueblo.

Una carretera todavía dañada

El principal avance desde la riada ha sido la intervención de urgencia de la Diputación de León en parte de la carretera de acceso. De la Torre agradece estos trabajos, aunque advierte de que la vía continúa en mal estado y obliga a circular con mucha precaución. Además, recuerda que otra lluvia volvió a provocar daños después de una primera reparación, lo que evidencia la necesidad de una solución duradera.

"La carretera está destrozada. Podemos pasar por ese tramo con mucho cuidado, porque el firme está mal", señala el pedáneo, que teme que nuevas precipitaciones vuelvan a deteriorar el acceso. La riada también derribó muros y provocó el colapso de un puente, además de dejar totalmente incomunicados a los vecinos durante casi cinco días.

El agua y los puentes, prioridades

Otra de las principales preocupaciones es la captación de agua, que quedó destrozada por la riada. Aunque el pueblo dispone actualmente de suministro, la solución es provisional y se ha realizado con la colaboración de los propios vecinos. "Ahora mismo tenemos agua, pero de una manera precaria, turbia", explica De la Torre, que espera que el Ayuntamiento de Ponferrada acometa una reconstrucción integral de la toma para garantizar el abastecimiento.

También resultaron afectados los dos puentes del casco urbano, que comunican los dos barrios de la localidad, así como los molinos harineros situados en el cauce y varios caminos del entorno. La recuperación de estas infraestructuras es fundamental para restablecer unas condiciones adecuadas de seguridad y movilidad.

Actuación sobre los cauces

Más allá de reparar los daños, De la Torre reclama a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil un estudio y una intervención urgente en las regueras de Siete Fuentes y del Moyón. El pedáneo sostiene que los cauces se han visto alterados de forma importante tras los incendios forestales y las posteriores riadas, por lo que considera necesario evaluar su estado y reducir el riesgo ante nuevos episodios de lluvias intensas.

"Mientras que no se arreglen y se acondicionen un poco los cauces del río, vamos a seguir teniendo ese problema", advierte. Según asegura, hasta el momento no han recibido una comunicación formal que confirme que se vaya a estudiar la situación. "Hasta el día de hoy podemos decir que no hay nada. Buenas palabras", lamenta.

La proximidad del invierno aumenta la preocupación de los vecinos, que temen que las precipitaciones vuelvan a afectar a unas infraestructuras que todavía no se han recuperado por completo.

Pendientes de actuar

La reconstrucción requiere la intervención de distintas administraciones en función de sus competencias. Según relata el pedáneo, la Diputación de León debe abordar la reparación definitiva de la carretera; el Ayuntamiento de Ponferrada, la reconstrucción de la captación de agua y la intervención en los puentes; la Junta de Castilla y León, el arreglo de los caminos dañados y nuevos desbroces; y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, el estudio y acondicionamiento de los cauces.

Así, mientras Carracedo de Compludo espera que el Gobierno de España apruebe la ampliación de la declaración de zona gravemente afectada, De la Torre agradece el respaldo recibido, pero reclama celeridad para que los compromisos se traduzcan en obras. "Tenemos palabras de apoyo que esperemos, cuanto antes, se materialicen en resultados", concluye.

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