El presidente de la Diputación Provincial de León, Gerardo Álvarez Courel, lamentó el nuevo desprendimiento registrado en la carretera del Oza, en el acceso a Peñalba de Santiago, aunque se mostró satisfecho de que no se produjeran daños personales y de que la reparación pudiera realizarse “en dos horas, un tiempo récord”, según destacó.
Además, quiso restar gravedad al derrumbe al asegurar que “los vecinos no quedaron incomunicados porque tenían otra conexión”.
Courel reprochó también a la Junta de Castilla y León y al Ayuntamiento de Ponferrada no cumplir, a su juicio, con sus competencias en materia de reforestación de la zona para contener el terreno afectado por el incendio de 2017, origen —según indicó— de los continuos desprendimientos que se producen desde entonces.
El presidente provincial consideró además que la petición de construir un viaducto por parte de la Diputación “se hará, pero no va a solucionar los desprendimientos”, afirmó.
Por su parte, el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, criticó las “excusas” de la Diputación, institución a la que recordó que corresponde “la competencia única en esa carretera”.
“Menos excusas y más ponerse a trabajar”, reclamó el regidor ponferradino.