La Diputación de León está evaluando los daños y las posibles soluciones para recuperar la normalidad en la carretera de acceso a Peñalba de Santiago, que ha vuelto a quedar cortada después de que las últimas lluvias provocaran un nuevo desprendimiento de piedras, tierra y lodo.
El presidente de la institución provincial, Gerardo Álvarez Courel, y el vicepresidente y diputado de Infraestructuras, Roberto Aller, se desplazaron este martes hasta la vía para comprobar sobre el terreno el alcance de los daños y analizar las actuaciones que podrían llevarse a cabo para evitar que se repitan este tipo de episodios.
Mientras se estudia una solución para la carretera afectada, la Diputación trabaja ya en la recuperación del acceso por el Alto de la Cruz, una vía alternativa que permitirá evitar que Peñalba de Santiago quede aislada. "La Diputación ya está trabajando para limpiar el otro acceso a esta localidad, el del Alto de la Cruz, que se vuelve a acondicionar para que el pueblo no quede aislado", explicó Courel.
El presidente provincial incidió además en que la solución a los desprendimientos requiere la implicación de varias administraciones. A su juicio, no corresponde únicamente a la Diputación, pese a ser la titular de la carretera, sino que también deben intervenir los responsables de los terrenos desde los que se producen los desprendimientos y las administraciones con competencias en materia de protección ambiental y gestión de los cauces.
"Tiene que haber una implicación de todas las administraciones", defendió Courel, que abogó por buscar una respuesta conjunta para afrontar un problema que, según remarcó, no genera la institución provincial. "La Diputación no genera este problema, la Diputación sufre este problema, y somos los primeros que queremos solucionarlo", afirmó.
Por su parte, Roberto Aller señaló que el desprendimiento supone "una desgracia", aunque consideró que podía haber tenido consecuencias mayores. El diputado recordó que la Diputación ya había iniciado trabajos para intentar reducir el riesgo en este punto de la carretera mediante la colocación de mallas de protección.
Precisamente, estas estructuras han tenido un papel relevante en el último episodio. Aller explicó que las mallas han funcionado parcialmente, aunque no han podido contener por completo el desprendimiento. Además, recordó que los trabajos de instalación todavía no habían concluido cuando se produjo el nuevo arrastre de materiales.
"Podemos sacar alguna conclusión positiva, ya que las mallas han funcionado en parte, no al cien por cien, pero la verdad es que los trabajos aún no habían concluido", indicó.
La institución provincial mantiene ahora la evaluación de los daños para determinar qué actuaciones serán necesarias en la carretera. Aller señaló que se están estudiando "los daños y las posibles soluciones", sin descartar continuar con la instalación de mallas como una de las alternativas sobre las que ya se estaba trabajando.
Mientras tanto, el acondicionamiento del acceso del Alto de la Cruz permitirá mantener una vía de comunicación con Peñalba de Santiago mientras se analiza cómo actuar sobre el tramo afectado por el desprendimiento.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.