Dionisio, La Placa y el Carmen

14/07/2024
 Actualizado a 05/05/2026
Cargaderos de carbón en el barrio ponferradino de La Placa en una imagen del Archivo Histórico Minero.
Cargaderos de carbón en el barrio ponferradino de La Placa en una imagen del Archivo Histórico Minero.

Tras la Guerra Civil Española, el Bierzo se posicionó como uno de los mayores focos mineros del país. El mineral del carbón jugaría un papel muy importante para la economía española y el despegue de la sociedad. Debido a la poca ayuda por parte de los países europeos para salir de la situación vivida por los españoles tras la finalización de su conflicto bélico, el régimen franquista se vería abocado a una economía autárquica. Hasta aquellos momentos la comarca berciana tenía, básicamente, como pilar económico la agricultura. La aparición de empresas como la MSP, dedicada al sector minero, y de manera especial a la explotación del carbón, generaría una fuerte demanda de mano de obra y nuevos puestos de trabajo que cambiaría de manera radical a la comarca.

El ferrocarril resultaba ser el mejor medio de transporte. Ponferrada resultaba ser un punto neurálgico gracias a la vía ancha de Renfe, junto al tren de vía estrecha de Ponferrada-Villablino, factores importantes para el transporte del carbón, lo cual acareó una infraestructura industrial como eran fábricas, lavaderos de minerales, cargaderos e incluso una central térmica. Para afrontar la necesidad de viviendas de sus trabajadores empresas como Endesa y la Minero construyeron poblados para atender la demanda, surgiendo también nuevos barrios como el de La Placa.

Los talleres de Renfe (Red Nacional de Ferrocarriles Españoles), en el barrio de La Placa, serían un conjunto de hangares y talleres con el fin de reparar y mantener las locomotoras de la empresa. Corría el año 1954. En su conjunto se trataba de diversos edificios, en los que en cada uno de ellos se llevaba a cabo una actividad diferente y concreta; todos ellos estaban relacionadas de una manera u otra con el mundo del ferrocarril. Estaban situados al noroeste de Ponferrada a unos 2 kilómetros si tomamos como referencia la estación del Norte-Renfe de la ciudad, zona en donde ser formaría en un futuro el barrio de la Estación y el actual parque del Temple.

De toda esta infraestructura la más reseñable a destacar eran los hangares de reparación de locomotoras de vapor, una reconstrucción recreando un cuarto de círculo con espacio para doce hangares. Las citadas máquinas de vapor se introducían en cada uno de los cobertizos gracias a una red de vías independiente que finalizaba en una rotonda con una placa de unos 25 metros de longitud que permitía girar las locomotoras para ser introducidas en cada uno de las naves. Esta mencionada placa sería el motivo para dar nombre al nuevo barrio ponferradino que hasta aquellos años resultaba ser una inmensa explanada conocida con el nombre de San Dionisio. Corría el año 1930, cuando se asentaría en esta zona su primer poblador el señor Nicolás Rodríguez Rubial.

Otras construcciones de unas considerables dimensiones, a manera de talleres, serían los que se dedicaban a las locomotoras diésel, el de material remolcado, el de locomotoras y autopropulsados eléctricos. También podemos hablar de otras dependencias, anexas a estas, que serían dos edificios administrativos. Los fines de los mismos serían diferentes entre sí; uno, con función de vestuarios, comedor y oficinas; el otro, en su planta baja como oficina, mientras que en la parte superior se destinaría a vivienda personal del jefe de taller. Otros inmuebles a los que podríamos llamar de apoyo fueron los dedicados a las aguadas, el arenero y el de almacenes de carbón.

Toda esta infraestructura de talleres ocasionó que a sus alrededores se edificasen nuevas viviendas con el fin de dar cobijo a los obreros que desarrollaban su tarea laboral por este paraje. Ello sería el germen de un nuevo barrio dependiente del municipio de Ponferrada -un tanto alejado y marginado del centro urbano de la ciudad- que con el transcurrir de los años se transformaría en lo que hoy conocemos del mismo, con sus pros y sus contras. En sus inicios solamente destacaban dos calles paralelas sin asfaltar con viviendas alineadas a lo largo de la calle y de una sola planta. A diferencia del poblado de la Minero (MSP) y el de Compostilla (Endesa), cuyas viviendas eran propiedad de las citadas empresas y que fueron alquiladas o cedidas a sus trabajadores, en este nuevo núcleo urbano las edificaciones que se construyeron eran de propiedad propia de las personas que las habitaban que gracias a la inversión económica llevada a cabo verían realizado su sueño de tener una vivienda propia.

Próximo a las construcciones descriptas hasta ahora se pueden visualizar los cargaderos de carbón, utilizados para pasar el carbón de las vías de MSP a las vías de Renfe y su posterior transporte a sus destinos definitivos, que en su mayoría eran fábricas, centrales térmicas o bien para el consumo doméstico. Se trataban de un escalón de hormigón de diez metros de altura y cerca de un kilómetro de longitud. El método para su operación es por medio del uso de la gravedad. Las mencionadas instalaciones de cargaderos eran utilizadas fundamentalmente por entidades como la Minero Siderúrgica de Ponferrada o ‘Antracitas de Gaiztarro’, así como en casos aislados alguna entidad particular. 

A día de hoy, todas estas instalaciones se encuentran en un estado lamentable de abandono y desidia por parte de «todos». La declaración de Bien de Interés Cultural sería la solución y alternativa para mantener en buenas condiciones de conservación y ser un legado de divulgación para futuras generaciones de la historia e importancia del carbón, no sólo de Ponferrada sino también de toda la comarca berciana. Cabría la posibilidad de crear como una ruta turística cuya temática central giraría en torno a la industria de la minería y el ferrocarril de unos cinco kilómetros, abarcando los barrios de Compostilla y La Placa; y poblado de la Minero.

Este barrio de La Placa, en el extrarradio del núcleo central de Ponferrada, se podría reinventar como un posible epicentro logístico de mercancías y pasajeros con una futura estación de tren y autobuses que darían una nueva imagen y de expansión a este lugar tan emblemático e histórico. De paso descongestionaría el tráfico rodado, actualmente habitado por más de un millar de almas que han visto mejorada sus vidas más confortables de la no hace muchos años atrás. Servicio regular de transporte público, el del autobús urbano, con bastante frecuencia; un colegio público con el nombre de ‘Virgen del Carmen’ que lleva años reivindicando la prestación de un servicio de comedor escolar para su alumnado con el fin de facilitar la reconciliación laboral de padres e hijos, en la que se encuentra involucrada el Ampa del mencionado centro escolar; unas instalaciones deportivas de cancha de tenis y piscina que construyera en su momento la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada, allá en los comienzos de  los  años 70; un Centro Cívico, en Plaza de Castilla, con espacios tan diversos como son: sala de usos múltiples, cafetería, almacén, gimnasio, ludoteca, aseos, patio; Asociación de Vecinos El Carrascal sin ánimo de lucro y con el claro objetivo de atender las demandas de los ciudadanos del barrio frente a las instituciones. 

Seña de identidad de las personas que viven en el barrio es la fecha del 16 de julio que, año tras año, supone un alto en la vida cotidiana del día a día normal, para disponerse a celebrar las fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen, imagen que se encuentra en el interior de su capilla y dependiente de la parroquia Jesús Redentor ubicada en el paraje conocido por Villagloria, perteneciente a Flores del Sil. El edificio religioso es una capilla donde destaca un retablo de cuatro metros de alto por seis de ancho, construido en madera de abedul y barnices claros al que se puede catalogar como liso, sencillo y sin repujados. La hornacina, ocupada por la Virgen, recubierta de pan de oro. En lo que hace referencia a los actos que se celebran con motivo de las mencionadas fiestas patronales del barrio diremos que son una diversidad de actividades que abarcan un amplio campo como pueden ser actuaciones musicales, ronda de bodegas, actividades infantiles, procesión, ofrenda floral... En periodo navideño, el 24 de diciembre, organizan a manera de cabalgata un recorrido por las calles principales para salir a repartir regalos a los niños del barrio en este caso es Papá Noel, en lugar de los Reyes Magos, acompañado de elfos y renos.

Desde el año 2010, fecha de la fundación de la Hermandad del Cristo de la Redención y Nuestra Señora del Carmen (con sede de Cabildo en la Capilla del Carmen) se realiza un acto procesional dentro de la Semana Santa Ponferradina en la tarde noche del sábado de la víspera del Domingo de Ramos. En sus inicios con una Cruz Desnuda y Sudario, único paso. En la actualidad se le ha incorporado la talla del Cristo de la Redención, su autor Antonio Carrera Martínez. Como materia prima el tronco seco de un platanero, que la hace ser única y exclusiva en todo El Bierzo.

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