Centradas las pesquisas sobre su persona se averiguó que momentos antes de los hechos había adquirido en un estación de servicio gasolina que se llevó en una botella de agua vacía, además de comprar un mechero y una navaja.
El dueño del taller manifestó que tiempo atrás habría realizado al autor de los hechos una reparación de un vehículo que se habría incendiado de manera fortuita, aunque él culpaba de lo ocurrido a arreglos llevados a cabo en el establecimiento.
En el caso del rajado de los neumáticos, el motivo fue por disputas laborales, debido a que el dueño del vehículo y el autor de los hechos tienen la misma actividad y éste acusa al otro de quitarle clientes. El detenido pasó a disposición judicial en la tarde de este martes y quedó en libertad provisional, con medidas cautelares acordadas por el Juzgado de Instrucción de Guardia.
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