La asociación de recreación histórica Ludus Bergidum Flavium ha mostrado su tristeza y preocupación tras el desprendimiento producido en varios tramos de la muralla del yacimiento arqueológico de Castro Ventosa, uno de los enclaves patrimoniales más relevantes de la comarca.
Desde el colectivo advierten de que este episodio no es un hecho aislado y alertan de que podría repetirse como consecuencia del estado de abandono que, aseguran, sufre el enclave desde hace años. La situación resulta especialmente simbólica, ya que en 2026 se cumplen 95 años de su declaración como Monumento Nacional (1931) y 20 años como Bien de Interés Cultural (2006).
Lejos de buscar responsables, Ludus Bergidum Flavium ha subrayado que su intención es “sumar esfuerzos” y ha mostrado su disposición a colaborar con las distintas administraciones implicadas, entre ellas los ayuntamientos de Cacabelos y Villafranca del Bierzo, el Consejo Comarcal de El Bierzo, la Diputación de León, la Junta de Castilla y León y los ministerios y universidades competentes.
La asociación, que desde 2010 trabaja en la recreación y divulgación del pasado astur y romano de Bergidum, ofrece su experiencia, actividades y caracterizaciones históricas para dar visibilidad a posibles iniciativas de protección y puesta en valor del enclave.
“Es el momento oportuno para actuar y apostar definitivamente por la consolidación, reconstrucción y dinamización cultural de Castro Ventosa”, señalan desde el colectivo, que anima a aprovechar la situación como una oportunidad para garantizar la conservación del patrimonio para las generaciones futuras.
Castro Ventosa, identificado con la antigua Bergida astur y el posterior Bergidum romano, es considerado por la asociación como un símbolo del origen histórico de la comarca, hasta el punto de vincular su legado con el propio nombre de El Bierzo.
Entre los elementos más destacados del yacimiento se encuentran sus imponentes murallas, con 1.136 metros de longitud, 4 metros de ancho y hasta 8 metros de altura, además de 15 torreones. Estas estructuras comparten cronología y características con las murallas de Lugo, Astorga y León, lo que evidencia la relevancia estratégica y administrativa que tuvo este asentamiento en época antigua.