El edificio de usos múltiples de Arganza acoge desde el pasado 4 de enero la exposición “Despojo y Memoria. Realidades olvidadas de un territorio”, de la artista Mónica Lago Gómez, una muestra que podrá visitarse hasta el 31 de enero, en horario de 17:00 a 19:00 horas.
El proyecto, que combina fotografía y vídeo, propone un recorrido por los ecos del abandono minero y los territorios olvidados, mostrando la huella de la industria y la memoria de quienes los habitaron. Concebida como un espacio de reflexión, la exposición invita al espectador a detenerse en el valor simbólico y emocional que permanece en estos paisajes marcados por la actividad minera y su posterior abandono.
Mónica Lago Gómez es graduada en Bellas Artes por la Universidad de Vigo y titulada en el Ciclo Superior de Técnico en Artes Plásticas y Diseño en Escultura Aplicada al Espectáculo por la Escuela de Arte de Oviedo. Actualmente cursa el Máster Universitario en Creación Artística Contemporánea en la Universidad de Vigo.
Su práctica artística se centra en la escultura y la instalación, abordando temas como la memoria, la identidad, la clase obrera, la industria y la figura de la mujer, elementos estrechamente vinculados a sus orígenes. A través del uso de materiales encontrados y archivos familiares, la artista rescata historias silenciadas y reflexiona sobre el desarraigo, la supervivencia y el sentido de pertenencia.
La escultura, la instalación, la fotografía y el vídeo se convierten así en herramientas de diálogo con territorios marcados por la minería y el abandono industrial, revelando una estética que pone en valor la memoria de lo cotidiano y la belleza que emerge del olvido.