El Centro de Coordinación Operativo (Cecop) de Ponferrada (León) ha celebrado una reunión de urgencia para declarar el estado de emergencia grado 1 ante la destrucción de la estación de captación de agua de Santa Lucía de Valdueza a causa de los arrastres de la ladera producidos por la intensa pluviosidad de los últimos meses, lo que ha supuesto que las localidades de Toral de Merayo, Ozuela, Orbanajo y Rimor hayan quedado sin suministro de agua potable.
Ante esta situación, el regidor de Ponferrada y director del Cecop, Marco Morala, ha constituido un equipo de intervención integrado por representantes de la Policía Municipal, Policía Nacional y Guardia Civil; el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (Speis) y Protección Civil de Ponferrada; las áreas de Seguridad Ciudadana, Régimen Interior, Fomento, Medio Ambiente, Bienestar Social y Medio Rural de Ponferrada; Ingeniería Municipal y FCC, la empresa concesionaria del servicio municipal de agua.
Según las previsiones, el servicio de agua no potable podría restablecerse durante la jornada de mañana para uso distinto del consumo humano, según han informado fuentes del Ayuntamiento de Ponferrada.
Marco Morala ha rogado a los vecinos de las localidades afectadas que no consuman agua del grifo y ha agradecido a los alcaldes pedáneos, así como a la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial y la Subdelegación del Gobierno en León su "total apoyo y coordinación" en este momento.
Además, el Consistorio garantizará el suministro de agua potable a través del reparto de agua embotellada y de camiones cisterna de la Diputación de León.
El Ayuntamiento continuará informando sobre la evolución de la incidencia, los horarios de distribución de agua y los posibles cortes del agua del grifo (no potable), ya que, según las primeras estimaciones técnicas, la reparación de la estación podría prolongarse en el tiempo, dependiendo de las condiciones meteorológicas y la estabilidad del terreno.