Cuatrovientos no es un barrio pequeño ni periférico. Es el segundo barrio más poblado de Ponferrada, con 3.769 vecinos y vecinas, un barrio vivo, en crecimiento, con actividad social, comercial y educativa, y sin embargo, el PSOE denuncia que «hoy presenta una imagen de abandono impropia de un núcleo urbano de esta dimensión. No se trata de un problema puntual ni de una calle concreta, sino de un deterioro generalizado que evidencia una ausencia total de actuación municipal desde el inicio del actual mandato del PP y Coalición por el Bierzo».
Baches arriesgados y calzadas deterioradas
El estado de las calzadas es uno de los ejemplos más visibles de esta dejación. Multitud de calles presentan baches de gran tamaño, algunos de ellos tan profundos que obligan a los conductores a invadir el carril contrario para poder esquivarlos. La situación es especialmente grave en la Carretera del Canal, una vía muy transitada donde los baches son continuos, donde entra una rueda entera y donde resulta imposible circular a la velocidad permitida con un mínimo de seguridad. Pero no es un caso aislado. Incluso en la avenida de Galicia, la calle principal del barrio, los baches son visibles y persistentes, sin que se haya acometido ningún bacheo y mucho menos un plan de reparación integral.
Aceras rotas y falta de señalización
Calles como Ordoño o el propio Camino Francés presentan un pavimento muy deteriorado, con baches constantes y aceras sin continuidad, lo que afecta tanto a peatones como a personas con movilidad reducida.
A este deterioro del firme se suma un descuido evidente del espacio público. Baldosas rotas que no se sustituyen ni se retiran, aceras sin rebajes adecuados que dificultan la movilidad personal, pasos de peatones prácticamente borrados que requieren un pintado urgente y una señalización deficiente, con calles sin salida que ni siquiera están indicadas al inicio.
«Todo ello configura un entorno urbano degradado que no responde a las necesidades reales de un barrio con miles de residentes», denuncia el Grupo municipal socialista.
Parques sin mantenimiento
Los parques y zonas verdes tampoco escapan a esta situación. «En el parque punto de encuentro de las familias, se retiraron bancos para pintar una pared y nunca se volvieron a colocar». Los pocos bancos existentes en la zona de juegos infantiles están rotos, las papeleras arrancadas no se reponen y el mantenimiento brilla por su ausencia. «La sensación es la de un espacio abandonado, sin supervisión ni cuidado continuado».
Alrededor de los contenedores de las principales calles se acumula basura de forma habitual, sin que se refuerce la limpieza ni el control, contribuyendo a una imagen de abandono que los vecinos denuncian desde hace meses.
Solares abandonados, chatarra y falta de vigilancia
Para el PSOE es «especialmente preocupante el doble rasero con el que se actúa en el barrio»: mientras se es implacable con algunos solares, en la calle San Esteban se permite desde hace meses que un solar se convierta en un auténtico vertedero improvisado, con ruedas y vehículos pesados amontonados a modo de chatarra, sin ningún tipo de vallado que impida el acceso, acumulando residuos y generando un riesgo evidente tanto para la seguridad como para la salubridad pública.
A todo esto se suma la falta de vigilancia en el punto limpio, lo que provoca que día tras día se depositen objetos fuera de las instalaciones, creando auténticos vertederos improvisados a plena vista.
«Promesas incumplidas»
La plaza aledaña a la plaza de los Cantos «es otro ejemplo claro de promesas incumplidas». Pese a que el equipo de gobierno firmó un acuerdo con el Grupo municipal Socialista para la instalación de equipamientos deportivos, para la abstención de los presupuestos de 2024, más de un año después, la realidad es que sigue siendo un aparcamiento improvisado, donde en verano proliferan los animales y no se ha ejecutado ninguna de las actuaciones comprometidas. Un solar céntrico «que es el reflejo del abandono de este equipo de gobierno».

Peticiones vecinales, archivadas
Nada de esto es nuevo. La Asociación de Vecinos ‘Las Vías’ de Cuatrovientos ha trasladado reiteradamente al Ayuntamiento -y el Grupo Municipal Socialista se ha hecho eco de ello- una batería de peticiones básicas que siguen sin respuesta: pasos de cebra en el Camino Francés e instalación de luminarias, badenes en la avenida de Galicia, merenderos en el parque, reubicación de bancos que se llenan de excrementos de palomas, pintado de la línea amarilla en el entorno del colegio San José Obrero para evitar aparcamientos indebidos, poda de árboles en la plaza para mejorar la visibilidad nocturna, arreglo del suelo del Centro Cívico, mejora de la iluminación de la Carretera del Canal y un punto de luz en la parada de autobús, o la retirada de pivotes metálicos que dificultan el paso de los viandantes sin cumplir ninguna función real. Todas estas demandas siguen acumulando polvo en los despachos municipales.
Cero obras en el barrio y 311.000 € fuera de él
Lo más llamativo, apunta el PSOE, es que, con este panorama, el Ayuntamiento no ha ejecutado ni una sola obra dentro del barrio de Cuatrovientos en todo el mandato. «Ni una», reiteran. Y sin embargo, sí ha decidido destinar más de 311.000 euros a una actuación situada en el límite del barrio, fuera de su entramado urbano, se trata del anuncio de urbanización de la calle Ciudad Bérgida, una obra que ampliará la calzada y contempla dos pasos de peatones y limita la actuación a 170 metros de longitud. Una intervención que, «aun siendo legítima, contrasta de forma sangrante con el abandono absoluto del interior del barrio, donde las necesidades son urgentes, visibles y diarias».
El PSOE considera que «Cuatrovientos no carece de diagnósticos ni de propuestas. Carece de acción. Mientras se anuncian inversiones fuera del núcleo del barrio, dentro se normaliza que los baches sigan creciendo, que los parques se deterioren, que la señalización desaparezca y que las demandas vecinales se acumulen sin respuesta».
Lo peor, apuntan, es que la imagen actual de Cuatrovientos «no es fruto del azar ni de una situación coyuntural, sino de una forma de gobernar que ha optado por mirar hacia otro lado. En el segundo barrio más grande de Ponferrada, el paso del tiempo se nota más que la acción municipal. Y cuando un Ayuntamiento deja de intervenir en lo cotidiano, lo que transmite no es falta de recursos, sino falta de interés. Ese es el verdadero problema de Cuatrovientos», sentencian.
