Creen que la cimentación del viaducto en reconstrucción en Vega de Valcarce está fallando

Podría no fijarse la base, por lo que las corrientes estarían arrastrando las futuras columnas lo que representaría “un problema muy serio”, para recuperar la conexión por autovía con Galicia

19/11/2023
 Actualizado a 19/11/2023
Sedimento que hizo que las aguas del río bajaran turbias a su paso por el municipio de Vega de Valcarce.
Sedimento que hizo que las aguas del río bajaran turbias a su paso por el municipio de Vega de Valcarce.

La denuncia del PP de Vega de Valcarce de los vertidos encontrados en el río y achacados a las obras del viaducto de O Castro, caído hace más de un año y que debería ponerse en funcionamiento, por lo menos el vial dirección a Madrid, dentro de este año, según había concretado el Ministerio de Transportes, ha puesto sobre la mesa una hipótesis que podría desvelar un problema más complejo: que la cimentación no se fija y las columnas no se asientan.

Esa podría haber sido la causa de que el hormigón fuera arrastrado por las corrientes y las aguas sufrieran el vertido. Es la idea que pasa por la cabeza del concejal del PP, José Luis Pérez y de la que ha dado cuenta a las autoridades de Fomento para que investiguen si esa posibilidad pudiera darse. De ser así, augura complicaciones serias “sería un problema gordo para la construcción del viaducto”. “Parece que hay corrientes subterráneas y hacen que se colapsen las columnas por abajo”, dice Pérez, aunque sin tener certeza de que pueda ser así.

Sí apunta que, en base a la caída del viaducto y a los movimientos de tierras provocadas por las lluvias en las últimas semanas, que arrastraron un castaño hasta dejarlo sobre el vial o que abrieron el asfalto y engulleron dos coches en un suceso que se saldó sin víctimas pero que levantó la tarjeta roja para que las administraciones se preocupen por lo que puede estar sucedieron en el terreno de Vega de Valcarce. Pérez asegura que se piensa que estos sucesos tengan que ver con una mina que se explotó en Rubiais, en  O Courel, cerca del Cebreiro.

A día de hoy, el agua que baja por el río va aclarándose y Confederación ya ha analizado lo sucedido para determinar a qué se debe la turbiedaz de las aguas “de momento no tienen nada claro”, asegura Pérez. Lo que él apunta es que mantendrá la vigilancia del caso para denunciar cualquier vertido en el río “hasta ahora no se había producido y esperemos que no vuelva a suceder”. El Ministerio de Transportes también mantendrá la vigilancia de las obras para evitar esta situación, que, por fortuna, no afecta al agua de boca, ya que esta viene de otra fuente.

Pero Pérez lamenta que Vega de Valcarce se quede con los problemas sin compensaciones “tenemos los muertos en las carreteras, y nos comemos la porquería”. Por eso solicitó a la alcaldesa, María Luisa González, que se dirigiera a las administraciones y manifestara su enfado “porque si no protestas no consigues nada”, algo que la dirigen aceptó, pero que lamenta Pérez que no se haya hecho ya.

Lo solicitó en el último pleno municipal, en el que explicó que hay unas nueve pedanías que, desde la caída del viaducto, obligan a sus habitantes a recorrer 20 kilómetros más para acceder a ellas. Él mismo es uno de los afectados, que suma a sus recorridos 12 kilómetros por esta situación. “Llevamos casi dos años con la carretera cortada”, dice, y asegura que eso tiene una afectación directa en los negocios, sobre todo los que tienen que ver con el Camino de Santiago. El movimiento económico está al ralentí en esta zona desde que se produjo el corte y Pérez augura que la situación vaya para largo, porque, aunque el Gobierno apuntaba a ir recuperando la conexión dentro de este año “esperemos que sea así, aunque no se ve que pueda ser”, anticipa. Lo que tiene claro es que las administraciones no han sabido poner en valor que esta zona “es un espejo al mundo”, por ser vena del Camino de Santiago, y se ha dejado olvidada hasta el punto de tener necesidades extremas en cuanto a arreglo de caminos y conexiones. Por eso exige que se les compense por lo que están viviendo, como se hace con Piedrafita, asegura.

Pérez afea que el Ministerio no les dé información, a la que ha sido la zona cero del siniestro de cómo avanzan las obras “es todo tabú”, lamenta, con el desconocimiento de lo que está sucediendo y que ahora podría delatarse por el vertido al río.

Lo más leído