El PSOE de Corullón ha denunciado el deterioro de la atención sanitaria en el municipio y ha reclamado a la Junta de Castilla y León que garantice la presencia de un médico estable en el consultorio local. Según los socialistas, durante el mes de julio el centro permanecerá sin facultativo 16 de los 23 días laborables, una situación que atribuyen a la falta de planificación para cubrir las vacantes existentes.
La formación explica que la asistencia sanitaria solo se ha visto reforzada de forma puntual gracias a la reorganización de profesionales de otros consultorios de la Zona Básica de Salud, una medida que considera insuficiente al no garantizar la atención durante toda la jornada ni ofrecer certeza a los pacientes sobre el horario en el que serán atendidos.
El alcalde de Corullón, Luis Alberto Arias, calificó de "inadmisible" la situación y responsabilizó directamente a la Administración autonómica. "Estamos hablando de sanidad, de un servicio público esencial. No es aceptable que un municipio como Corullón tenga que asumir que la mayor parte del mes no va a contar con médico porque la Junta es incapaz de cubrir las plazas necesarias", afirmó.
El regidor recordó que la Zona Básica de Salud debería disponer de once médicos, aunque actualmente solo cuenta con cinco, una carencia que, según aseguró, obliga a reorganizar constantemente los servicios y repercute directamente en la calidad de la asistencia que reciben los vecinos.
La situación afecta a un municipio de cerca de 900 habitantes, de los que alrededor de 600 residen en la localidad de Corullón. Cuando el consultorio permanece cerrado, los pacientes deben desplazarse hasta el Centro de Salud de Villafranca del Bierzo, un inconveniente que, según el PSOE, resulta especialmente perjudicial para las personas mayores, pacientes crónicos o con problemas de movilidad.
Los socialistas sostienen que este problema no es puntual y advierten de que previsiblemente volverá a repetirse durante los próximos meses. Además, señalan que las dificultades también alcanzan al servicio de enfermería, donde igualmente existen problemas para cubrir las necesidades asistenciales.
Arias reclamó a la Consejería de Sanidad medidas urgentes para reforzar la plantilla y garantizar una atención continuada durante todo el año. A su juicio, la falta de cobertura de plazas supone "un recorte encubierto" que perjudica especialmente al medio rural. "Nuestros vecinos tienen exactamente el mismo derecho a una atención sanitaria digna que cualquier ciudadano de Castilla y León. La Junta debe dejar de gestionar a base de parches y asumir de una vez su responsabilidad", concluyó.