El Consejo Comarcal del Bierzo ha cubierto una de sus principales carencias administrativas con la toma de posesión de una nueva interventora titular, un puesto que no se ocupaba de forma estable desde marzo de 2019.
El presidente de la institución, Olegario Ramón, explicó que la ausencia de esta figura ha generado importantes dificultades en la gestión diaria del organismo. “La última vez que tuvimos este cargo fue el 13 de marzo de 2019”, recordó. Desde entonces, primero con un interventor accidental y posteriormente mediante profesionales en régimen de acumulación procedentes de otras administraciones, el servicio se ha mantenido sin presencia física continuada.
En este tiempo, hasta tres interventores de zonas como Zamora, Cubillos o Villablino asumieron estas funciones de manera parcial. “Hicieron todo lo que pudieron, pero esa situación provocaba problemas importantes en la gestión del Consejo”, señaló Ramón.
El área de Intervención resulta esencial para el funcionamiento del ente, ya que afecta a ámbitos como la licitación de contratos, la elaboración de presupuestos, la rendición de cuentas o la tramitación de pagos.
Deficiencias detectadas por el Consejo de Cuentas
La falta de estabilidad en este puesto fue uno de los aspectos señalados en un informe del Consejo de Cuentas que analizaba el periodo entre 2019 y 2022. Según detalló el presidente, el documento recogía problemas como la elevada temporalidad del personal —con un 40% sin estabilidad—, la falta de remisión de información sobre contratos o la inexistencia de un plan general de subvenciones.
Ramón aseguró que buena parte de estas deficiencias ya han sido corregidas, como la estabilidad de la plantilla o la aprobación de un plan de subvenciones vinculado al presupuesto de 2025.
Sin embargo, reconoció que sigue pendiente la presentación de las cuentas desde 2019. “Es cierto que se elaboraron en 2023, pero están pendientes de presentar”, admitió, apuntando directamente a la falta de interventor como principal causa. “Es un problema que me ha quitado el sueño”, confesó.
Para resolver esta situación, el Consejo tuvo que modificar la clasificación del puesto, rebajando su categoría para facilitar su cobertura. “Así habría más posibilidades”, explicó Ramón.
Gracias a este cambio, el primer concurso convocado ha permitido finalmente ocupar la plaza, que desde hoy desempeña ya la que hasta ahora era secretaria-interventora del Ayuntamiento de Toreno.
El presidente confía en que esta incorporación suponga “una mejora en la gestión de todo el Consejo” y permita afrontar los principales retos administrativos en el último año de mandato.
Entre ellos, destacó la necesidad de poner al día las cuentas y remitirlas al Consejo de Cuentas, así como garantizar la elaboración regular de los presupuestos. “Fuimos capaces de sacar adelante los de 2025, pero es muy difícil sin interventora”, concluyó.