Las altas temperaturas que se suceden este verano han llevado a Comisiones Obreras El Bierzo a habilitar su sede de Ponferrada, situada en la calle Doctor Fleming, como refugio climático. El espacio permanecerá abierto de lunes a viernes, entre las 9.00 y las 14.00 horas, para ofrecer un lugar climatizado tanto a trabajadores como a cualquier persona que necesite resguardarse del calor.
Con esta iniciativa, el sindicato pretende contribuir a minimizar los efectos de las olas de calor sobre la población, al tiempo que pone el foco en una realidad que, según advierte, cada verano cobra mayor importancia: el calor extremo también representa un riesgo laboral que debe abordarse desde la prevención.
El secretario general de CCOO El Bierzo, Roberto Echegaray, recuerda que las elevadas temperaturas afectan especialmente a quienes desarrollan su actividad al aire libre o en entornos con un elevado estrés térmico. Sectores como la construcción, la agricultura, la jardinería, la limpieza viaria, el transporte o determinadas actividades industriales son algunos de los más expuestos a sufrir golpes de calor, deshidratación o agotamiento térmico.
En este sentido, el responsable sindical insiste en que el riesgo derivado del calor está reconocido por la normativa laboral y reclama a las empresas que adapten la organización del trabajo a las condiciones meteorológicas. "La prevención debe anticiparse al riesgo y no podemos esperar a que cada verano se produzcan situaciones que podrían evitarse", señala Echegaray, quien considera imprescindible que las plantillas cuenten con las medidas de protección necesarias.
CCOO recuerda que el Real Decreto-ley 4/2023, aprobado en mayo de ese año, obliga a las empresas a modificar las condiciones de trabajo cuando se registren fenómenos meteorológicos adversos. Así, cuando la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) active avisos de nivel naranja o rojo por altas temperaturas y no sea posible garantizar la seguridad de los trabajadores mediante medidas preventivas, las tareas que impliquen un riesgo deberán reorganizarse o incluso suspenderse.
La legislación también establece la obligación de evaluar el riesgo térmico en cada puesto de trabajo y adoptar medidas como la reorganización de horarios, la realización de pausas periódicas, el acceso permanente al agua o cualquier otra actuación que reduzca la exposición al calor.
Desde el sindicato advierten además de las consecuencias que pueden derivarse de trabajar bajo temperaturas extremas. Entre los síntomas más habituales se encuentran los mareos, el dolor de cabeza, la debilidad o la visión borrosa, aunque la exposición prolongada también puede provocar golpes de calor, problemas cardiovasculares o una disminución de la capacidad de concentración, incrementando el riesgo de accidentes laborales.
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