Este proceso de renaturalización se va a llevar a cabo gracias a la donación de 500 plantas de castaño autóctono por parte del Centro Ciuden Vivero, situado en Pobladura de las Regueras, en el municipio berciano de Igüeña.
Hace décadas, en la zona de actuación de esta plantación existía un soto de castaños asfixiado por todo tipo de especies invasoras como el ailanto. De aquel soto, aún se conserva un único ejemplar centenario al lado de la glorieta del Toralín.
Estos trabajos buscan rememorar los orígenes de aquel primitivo soto de castaños que jalonaba la antigua Carretera de La Espina, en las inmediaciones de la vía del tren de la MSP, al pie de la Montaña de Carbón.
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