La Feria del Libro de Ponferrada cerró este domingo con cerca de 30.000 visitantes y entre 4.000 y 5.000 libros vendidos, según datos compartidos por el concejal de Comercio, David Pacios, en su perfil de Facebook.
Estas cifras, en su opinión, demuestran el "impacto positivo" que ha tenido no solo para los libreros, sino también para los sectores de la hostelería y el comercio del casco antiguo, pues cabe recordar que el evento estrenó este año una nueva ubicación, la Plaza de la Encina, rodeado por bares y restaurantes para conformar un maridaje entre diferentes actividades económicas.
Con motivo de estos datos que celebra, el edil aprovechó para acordarse de "la crítica antes de tiempo" del portavoz del PSOE, Olegario Ramón, que había criticado este cambio de ubicación, considerando que la Plaza del Ayuntamiento era un espacio más adecuado. "Un fracaso de los que llenan plazas, dinamizan la ciudad y dejan buen sabor de boca", respondió con ironía, a la vez que subrayó que "la realidad se encarga de escribir el final de la historia y, además, con bastante buena letra".
En la Feria del Libro de Ponferrada participaron ocho librerías con expositores y se amplió su duración a dos fines de semana completos, con el objetivo de atraer a más público y consolidarse en el corazón de la ciudad. En total, la programación se extendió durante nueve días e incluyó presentaciones literarias, actividades culturales y propuestas ya consolidadas como el torneo de ajedrez, que cumplió seis años, o la participación de la banda de música. Entre los autores que pasaron por la feria figuran Marta Villar, Raquel Peláez o Valentín Carrera, entre otros.
Como cada año, ahora tomará el relevo la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que estará abierta desde este martes hasta el 6 de mayo.