La Asociación de Vecinos del Casco Antiguo de Ponferrada ha lanzado un duro reproche al equipo de gobierno municipal por la “falta total de comunicación” mantenida durante los últimos años y por la ejecución de actuaciones urbanísticas sin consenso vecinal. La entidad canalizará estas críticas en su Asamblea Ordinaria Anual, convocada para el próximo 20 de febrero de 2026, a las 20.00 horas, en el salón de actos de La Obrera, una cita que la asociación espera que sea multitudinaria.
Desde la organización vecinal aseguran que la pasividad del Ayuntamiento ha convertido a las asociaciones en “la única vía real de comunicación” para los ciudadanos, que, según explican, recurren cada vez más a este tipo de entidades ante la ausencia de interlocución institucional. Por ello, la asociación hace un llamamiento no solo a sus socios, sino al conjunto de la ciudadanía, recordando que el casco antiguo “es patrimonio de todos”.
Uno de los puntos centrales de la asamblea será la denuncia del abandono que, a juicio de los vecinos, sufren zonas como el propio casco histórico, la calle del Rañadero y los barrios de San Andrés y Las Quintas. La junta directiva propondrá reorientar la actividad de la asociación para trabajar de forma prioritaria en estos ámbitos, centrando sus esfuerzos en la defensa de la habitabilidad y la conservación del entorno urbano.
La asociación critica que, pese a haber solicitado en reiteradas ocasiones la creación de un canal estable de diálogo con el Ayuntamiento a través de la representación vecinal, no se ha producido ninguna respuesta efectiva. Esta falta de comunicación, señalan, ha desembocado en “numerosos intentos de ejecutar obras rechazadas mayoritariamente por los vecinos”, lo que ha generado un creciente malestar en el barrio.
Ante esta situación, en la asamblea se someterá a votación el compromiso de la entidad de reforzar su papel reivindicativo y de defensa de los derechos vecinales, actuando en cuestiones como la limpieza, la gestión de obras, el mantenimiento de jardines, la protección del patrimonio histórico y la seguridad ciudadana. Para ello, la asociación plantea apoyarse en un gabinete legal propio, siguiendo el modelo ya aplicado en otros ámbitos como el SUNNC-3.
La junta directiva no descarta, además, la convocatoria de movilizaciones vecinales si no se produce un cambio en la actitud del Ayuntamiento y se mantiene la ausencia de diálogo.
Piden un mercado gastronómico artesanal
Junto a este tono reivindicativo, la asamblea abordará también propuestas para la dinamización social y económica del barrio. Entre ellas figura la creación de un mercado gastronómico artesanal de productores bercianos, que se celebraría un sábado al mes en la plaza de San Lorenzo, así como la recuperación de la Fiesta del Vecino mediante la creación de una Comisión de Actos Festivos.
Asimismo, se propondrá la concesión de los Premios Barquillero, la realización de homenajes a los vecinos de mayor edad del barrio y el refuerzo de la independencia de la revista Glicinia, con el objetivo de garantizar su continuidad como herramienta de comunicación vecinal.