Camponaraya se endulza con la IX Feria de la Miel del Bierzo

Reunirá, el fin de semana, a 25 expositores con las cuatro variedades amparadas por la marca de garantía y once nuevos productos de la iniciativa Fusion Honey

22/10/2026
 Actualizado a 22/10/2026
Uno de los stands de la Feria de la Miel de Camponaraya en ediciones anteriores. | A.C.
Uno de los stands de la Feria de la Miel de Camponaraya en ediciones anteriores. | A.C.

La miel volverá a llenar Camponaraya de aromas, sabores y propuestas gastronómicas este fin de semana. La localidad berciana celebrará los días 24 y 25 de octubre la novena edición de la Feria de la Miel del Bierzo, una cita que se ha hecho un hueco en el calendario agroalimentario de la comarca y que reunirá a 25 expositores para acercar al público el trabajo de los apicultores y las posibilidades de uno de los productos más representativos del territorio.

Organizada con el apoyo del Ayuntamiento de Camponaraya y de la marca de garantía Miel del Bierzo, la feria ofrecerá miel de la cosecha de 2026, además de actividades para todos los públicos, degustaciones y novedades que buscan demostrar que este alimento tradicional tiene mucho recorrido más allá del tarro.

El programa combina el contacto directo con los productores y la oportunidad de descubrir distintas variedades con propuestas pensadas para convertir la visita en una experiencia completa. Habrá concursos, catas, degustaciones y actividades infantiles, incluida una yincana para los más pequeños. La música también tendrá su espacio, con un DJ a partir de las 13.00 horas, y una food truck permitirá comer en el propio recinto sin interrumpir la jornada.

La organización ha ampliado los horarios para favorecer que los visitantes permanezcan más tiempo en la feria. Además, el recinto cuenta con climatización y dispondrá de una carpa exterior para proteger al público en caso de lluvia.

Los puestos permitirán conocer las cuatro variedades que distingue la marca de garantía: castaño, brezo, multifloral y bosque. Cada una ofrece matices propios y refleja la diversidad vegetal del territorio berciano, en el que la apicultura mantiene un importante peso económico y está estrechamente vinculada al paisaje.

La feria quiere ser también un punto de encuentro entre quienes producen la miel y quienes la consumen, con la posibilidad de conocer de primera mano su origen y las características de cada producto.

Entre las novedades de esta edición destaca el pasaporte de la miel, una iniciativa que animará a los asistentes a recorrer los puestos y participar en la actividad comercial. Quienes completen el recorrido podrán entrar en el sorteo de tres cestas con productos de la feria, valoradas en 300 euros cada una, que se entregarán el domingo al final de la tarde. También se mantendrán los sorteos por horas entre los compradores.

Otro de los momentos destacados llegará el domingo, en torno a las 13.00 horas, con el fallo del tradicional concurso de mieles, que reconocerá los productos participantes.

La innovación se sirve en el tarro

La miel será protagonista, pero no estará sola. La iniciativa Fusion Honey presentará once nuevos productos alimentarios elaborados con este ingrediente, una apuesta por explorar combinaciones y abrir nuevas posibilidades comerciales para el sector.

La mayoría de estas propuestas proceden de la provincia de León y, especialmente, del Bierzo, aunque también participan productores gallegos. La transformación de la miel en nuevos alimentos busca aportar valor añadido a la producción apícola y diversificar las vías de comercialización, incluso en mercados internacionales.

La propuesta muestra cómo un producto ligado históricamente al medio rural puede encontrar nuevas formas de llegar al consumidor sin perder su identidad. La feria se convierte así en escaparate tanto de la tradición como de la capacidad de innovación de los profesionales.

Una cosecha difícil 

La celebración llega, sin embargo, en un momento complicado para la apicultura. Según explicó Javier Morán, coordinador de la feria por la marca de garantía, la producción de este año no ha alcanzado los ocho kilos de miel por colmena. Pese a ello, las condiciones de floración han permitido obtener productos de buena calidad.

Se trata del cuarto año consecutivo con producciones insuficientes, una situación que está comprometiendo la rentabilidad de algunas explotaciones y empujando a profesionales a abandonar la actividad. Mantener los 25 expositores en estas circunstancias constituye, para la organización, una señal de resistencia del sector.

A las dificultades de las últimas campañas se suma la expansión de la avispa asiática (Vespa velutina), cuyos ataques preocupan a los apicultores. Morán reclama a la Junta de Castilla y León un programa específico de investigación y desarrollo que permita abordar problemas como las especies invasoras. Según sus estimaciones, algunos profesionales han llegado a perder cerca del 90% de sus colmenas en apenas dos semanas por los ataques de esta avispa.

También preocupan los daños ocasionados por el oso en los colmenares y los retrasos en el pago de indemnizaciones, que el representante de la marca de garantía relaciona con la falta de personal para tramitar los expedientes.

Los datos provinciales reflejan la dimensión de la actividad: León contabilizó en 2026 un total de 1.506 apicultores y 44.200 colmenas. Morán prevé que la próxima actualización del censo refleje entre 300 y 400 profesionales menos. El Bierzo concentra habitualmente alrededor del 45% de los apicultores de la provincia, lo que da una idea de la importancia de esta actividad para la comarca.

 

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