La calle General Gómez Núñez

Cubillense, promotor de los regadíos del Bierzo

20/09/2026
 Actualizado a 20/09/2026
Busto del general Gómez Núñez en la avenida que porta su nombre. | JAVIER FERNÁNDEZ
Busto del general Gómez Núñez en la avenida que porta su nombre. | JAVIER FERNÁNDEZ

Hoy se alza su busto, en bronce sobre granito, en la confluencia de su calle con la avenida de Compostilla, después de haber permanecido más de medio siglo en el parque del Plantío. Una placa lo proclama con solemnidad: «Promotor de los regadíos del Bierzo». Uno lo contempla y casi puede verlo caminar todavía por estas tierras que tanto amó. Es Severo Gómez Núñez, militar —general de Artillería—, político, geógrafo y escritor. En 1903 resulta elegido diputado conservador por la circunscripción de León, distrito de Ponferrada. Después será gobernador civil de Cádiz, La Coruña y Sevilla. Durante años viaja incansablemente a Cubillos y a Ponferrada, como si necesitara regresar una y otra vez a la raíz de sus orígenes. Datos biográficos, más conocidos, de uno de los personajes bercianos más destacados por su visión anticipada de la importancia del sector agrícola.

Defensor a ultranza de El Bierzo, lo siente como propio. Impulsa con determinación el Canal Bajo, convencido de que sus aguas aliviarán «la miseria de la clase media». Mientras lo imagina, recorre personalmente las tierras baldías y de secano que pronto se transformarían. Su quimera: ver cómo más de 12.000 hectáreas comenzarían a convertirse en regadío. Una transformación de gran alcance que supondría la modernización del sector, un incremento de la producción y una mejora de los beneficios para la agricultura comarcal. Fe ciega en el campo como futuro motor de la economía berciana, vaticinando que la minería tendía hacia su declive, o sea, su fin de ciclo.

Ni en sus mejores sueños podría imaginar que, con el devenir de los tiempos, la pera conferencia, los vinos, la manzana reineta, el pimiento, las castañas y las cerezas gozarían del sello de Denominación de Origen, Indicaciones Geográficas Protegidas y Marcas de Garantía. Todo ello convertiría a El Bierzo en la comarca europea con más productos de calidad por kilómetro cuadrado, confirmando así su afirmación: «La región más variada en proporción a su extensión».

Obviamente, no podemos dejar de lado el botillo, dentro del sector cárnico, como producto generador de grandes beneficios en la maltrecha economía de la comarca. En un futuro, más o menos lejano, se le puede añadir la empanada, otro producto alimentario tan nuestro e identificativo, en el que los bercianos han demostrado ser sabios e inteligentes al aportar al mismo una innegable sensibilidad culinaria. Como estrella, la empanada berciana o de batallón. La miel y los quesos también se podrían sumar para agrandar la calidad natural de esta tierra.

Y ahora volvamos a la calle. En el centro de Ponferrada, a escasos metros de la plaza Lazúrtegui, la calle Gómez Núñez —en sus orígenes, con el nombre de «carretera de la Espina»— prolonga su trazado hasta el actual IES/BTO/FP Virgen de la Encina, inaugurado en el curso 1954-55 por los sindicatos del Régimen. Taller-Escuela —allá por 1963—, en él se impartían enseñanzas oficiales de torno, fresa, ajustes, forja, soldadura, instalaciones y bobinadores eléctricos. Para muchos, sencillamente, la Sindical. Tuvo su anterior etapa en el Colegio San Ignacio. Vial con una longitud que alcanza los 493 metros.

A su finalización comienza la avenida de Asturias, la calle más larga de Ponferrada, con sus 4,5 kilómetros de recorrido. Y, sin saber si es el azar o la providencia, al seguirla, tras dejar atrás Columbrianos y Bárcena del Bierzo, se divisa Cubillos del Sil, localidad donde Severo Gómez Núñez nace un 6 de noviembre de 1859. Estamos en el despertar económico de La Puebla y esta vía urbana juega un papel decisivo. Se abren negocios a derecha e izquierda; el barrio de San Ignacio adquiere un aire distinto. La calle bulle, respira comercio y vida.

Reconoces en la actualidad estos dos edificios en la calle General Gómez Núñez.
Reconoces en la actualidad estos dos edificios en la calle General Gómez Núñez.

En una de sus márgenes, haciendo un ejercicio de memoria, recordamos: Banco Central; una mercería, al frente de ella Haydée; la carnicería regentada por el señor Antonio Arias; la mítica confitería Romero; Tejidos y Confecciones Fierro; la botica del conocido farmacéutico D. Nilo Prieto; Imprenta Aliaga Librería, con sus dos entradas; Seco, primero ultramarinos y, posteriormente, almacén de bebidas; joyería-relojería Pedro Díez, que tendría sus inicios en la zona donde se asienta en la actualidad el campo de fútbol El Toralín, posteriormente en la avenida Valdés, hasta su definitiva ubicación en este vial, hasta el momento de su cierre por jubilación; Electrodomésticos Castro; Muebles Gómez; Zapatería Rodríguez, ancareses; bar-café El Recreo; pastelería-panadería-confitería Rosán; panadería Uría, cuyo propietario sería la persona que, hacia los años 60, mandaría construir el edificio más alto de la ciudad, en la céntrica plaza Lazúrtegui; taller de motos y bicicletas, con sus correspondientes reparaciones, Servando; carnicería Antonio Prada; Benito, zapatero; El Cordelero; Motos y Bicicletas Hermanos Puerto; Hierros y Ferretería Castro Uría...

En la margen contraria, negocios o establecimientos como: el bar mesón Las Musias; el bazar especializado en utensilios del hogar La Cocina; la armería Cantillana de Gelo, que se trasladaría años después a la avenida de La Puebla con el nombre de Diana; de la saga Uría: Zapatería Uría y, a continuación, Confecciones Uría; zapatería Abella; tienda de ropa Mabel (Manolo e Isabel); Piensos Los Rojones; centro de salud del Instituto Nacional de Previsión, donde ejercería como cajero Elvio Nieto Caamiña, hijo adoptivo de Orellán, que recibió la Medalla de Bronce al Mérito Turístico, otorgada por el Ministerio, fundador del Centro de Iniciativas Turísticas de la ciudad, creador de la sección de montañismo del IEB y difusor de todo el paraje de Las Médulas, como no ha hecho ninguna otra persona; joyería Cubelos; Decoración y Pinturas Los Vegas; Electrodomésticos Bao; los hermanos Fernández Alonso, uno con una tienda de confecciones y el otro con un establecimiento de electrodomésticos; taller mecánico, concesionario de la prestigiosa marca de camiones Pegaso; taller de motocicletas Puerto Yáñez; Caramelos, Frutos Secos y Regalos Mar-Ber; Embutidos Rafer...

Pasan los años y la avenida acusa el desgaste: asfaltado obsoleto, aceras estrechas y mobiliario envejecido. Desde el Ayuntamiento se impulsa un plan de lavado y modernización. Las obras avanzan por fases —hasta un total de tres—, pero su reapertura se demora. Queda perfectamente reflejado en el hecho de que tuvieron que pasar por la legislación de diferentes mandatos municipales: el de la alcaldesa Gloria Fernández Merayo, el del socialista Olegario Ramón y el del equipo de gobierno encabezado por Marco Morala, que sería el encargado de llevar a cabo su inauguración oficial tras una inversión superior al millón y medio de euros. Se pretende darle una nueva imagen de sostenibilidad y una nueva estética.

Las calles adyacentes guardan también memoria. La avenida de Compostilla —antigua General Mola— conduce hacia la iglesia de San Ignacio, donde, casi al principio, estuvo la fábrica de hielo y refrescos Vicente Lago Enríquez. La calle La Paz, antes Onésimo Redondo —nombre que, en su día, propuso el partido Falange Auténtica—, adopta su nuevo nombre en el pleno del 5 de febrero de 1980; allí aún recuerdo la ubicación de la Comisaría de Policía. La avenida Valdés, antes General Sanjurjo, rinde homenaje a la saga familiar de los Valdés. La ronda Obispo Mérida evoca a don Jesús Pérez Mérida, obispo de Astorga que en 1945 crea el Apostolado Social del Bierzo y encomienda la iglesia de San Ignacio a los jesuitas. La calle Mateo Garza recuerda al farmacéutico, poeta y alcalde de Ponferrada por el Partido Liberal entre 1865 y 1867. Por último, cabe nombrar la avenida de La Libertad, con el recuerdo del «Camino Negro».

Hoy, en el edificio que albergó el Instituto Nacional de Previsión, funciona el Centro de Personas Mayores, el más amplio de Ponferrada. Actividades socioculturales llenan sus salas y buscan mejorar la calidad de vida y la autonomía de quienes lo frecuentan.
La zona mantiene una intensa movilidad. Todo ello debido a la cercanía de la Estación de Autobuses, al mayor centro comercial de la ciudad, al Cuartel de la Guardia Civil y al Complejo Deportivo Municipal «El Toralín», donde encontramos el estadio de fútbol, el pabellón Lydia Valentín, el estadio de atletismo Colomán Trabado, el rocódromo y las piscinas climatizadas. En el ámbito sanitario, el Centro de Salud Ponferrada II (Pico Tuerto) y el Centro de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) completan los servicios en el campo de la sanidad de muchos de nuestros convecinos, tanto de la ciudad como de los pobladores del entorno.

Aún resuena en la memoria el inicio del histórico Colegio Público-Escuela Nacional «La Puebla», en el año 1956, que acogería al alumnado del barrio de la zona baja. Durante décadas compartiría antigüedad con el del Campo de la Cruz, en la zona alta. En 1979 se traslada al Polígono de las Huertas y, tras una larga vida dedicada a la docencia, cierra definitivamente sus puertas en el curso 2018-2019.

Así transcurre la historia de esta avenida, a caballo entre la memoria del general que soñó con dar de beber a la tierra —para su fecundación— y el bullicio cotidiano de quienes la caminan cada día. El tiempo ha cambiado fachadas, comercios, aceras…, pero lo que no ha conseguido es borrar las huellas de quienes hicieron de esta calle parte de su vida.

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