"El fuego se apaga, pero sus consecuencias permanecen". Con esta premisa, un grupo de vecinos de la Somoza Berciana reclama a las administraciones que refuercen las medidas de prevención y recuperación frente a los incendios, después de dos campañas especialmente complicadas y tras la tragedia ocurrida este pasado fin de semana en Manzanedo de Valdueza, donde dos mujeres perdieron la vida y dos menores resultaron heridos después de que más de 200 toneladas de piedras, barro y tierra se desprendieran de una ladera afectada por los incendios del pasado verano.
El suceso ha vuelto a poner sobre la mesa los riesgos que permanecen en los territorios afectados por el fuego una vez que las llamas desaparecen. Precisamente, los vecinos de la Somoza Berciana habían puesto en marcha diez días antes una petición ciudadana para reclamar a las administraciones medidas urgentes de prevención, limpieza y gestión de los montes, protección para los pueblos y ayudas para quienes han sufrido las consecuencias de los incendios.
La iniciativa surge en un territorio que acumula dos veranos consecutivos marcados por el fuego. En 2025, el Bierzo y la Cabrera estuvieron entre las zonas más castigadas por una de las peores campañas de incendios registradas en Castilla y León. En el conjunto de la Comunidad ardieron 138.538 hectáreas, mientras que la provincia de León superó las 87.000 hectáreas calcinadas.
Este 2026, la situación ha vuelto a repetirse. Solo durante la oleada de incendios registrada a finales de junio se contabilizaron 18 fuegos que afectaron a unas 1.600 hectáreas en el Bierzo. Posteriormente, nuevos incendios volvieron a amenazar a localidades y espacios naturales. Entre ellos destacó el de Veguellina, que superó las 1.300 hectáreas y obligó a evacuar a vecinos de varias localidades.
El fuego alcanzó además enclaves de especial valor natural y patrimonial. Es el caso de La Leitosa, en el municipio de Villafranca del Bierzo, un conjunto de antiguas explotaciones auríferas romanas conocido como la «hermana pequeña de Las Médulas», que también sufrió las consecuencias de las llamas durante este verano.
La emergencia dejó asimismo al descubierto la vulnerabilidad de algunos pueblos de la Somoza Berciana, donde las dificultades de acceso, la despoblación y las deficiencias en servicios como las comunicaciones móviles complican todavía más la respuesta ante situaciones de emergencia.
"Tiene que ser ahora"
Para los impulsores de la petición, lo ocurrido en Manzanedo de Valdueza debe marcar un punto de inflexión. Consideran que la recuperación de una zona afectada por un incendio no puede darse por concluida cuando las llamas han sido extinguidas y los medios de emergencia abandonan el terreno.
Las zonas quemadas quedan expuestas a nuevos problemas, especialmente cuando desaparece buena parte de la vegetación que protegía el suelo. Por ello, los vecinos reclaman que las actuaciones posteriores a los incendios se desarrollen con rapidez y que se analicen los riesgos que pueden afectar a las poblaciones situadas en las proximidades.
"Lo que ha sucedido debe marcar un punto de inflexión. No podemos esperar a que pase otra desgracia aún mayor para tomar medidas. Tiene que ser ahora", sostienen los promotores de la iniciativa.
Su reclamación pasa por establecer una política de prevención durante todo el año, y no únicamente cuando comienza la época de mayor riesgo. Entre las medidas que plantean se encuentran la limpieza y gestión de los montes, el mantenimiento de caminos, pistas forestales y cortafuegos y el refuerzo de los medios destinados a la prevención y extinción.
También piden intervenir de manera urgente en las zonas que ya han sido afectadas por el fuego para reducir los riesgos de erosión, desprendimientos y arrastres, además de establecer medidas específicas de protección para los pueblos situados en áreas de riesgo.
El destino de las ayudas, otro de los focos
La petición ciudadana también reclama que las ayudas anunciadas tras los incendios de 2025 lleguen de manera efectiva a las personas y entidades afectadas.
La Junta de Castilla y León puso en marcha entonces un programa de recuperación dotado inicialmente con 114 millones de euros, posteriormente articulado en 47 medidas dirigidas a familias, empresas, autónomos, ayuntamientos, explotaciones agrícolas y ganaderas, infraestructuras, reforestación y patrimonio.
Entre las actuaciones se contemplaron ayudas de 500 euros para familias desalojadas y de hasta 5.500 euros para autónomos y pequeñas y medianas empresas de localidades afectadas, además de otras líneas destinadas a la recuperación.
Los vecinos consideran necesario conocer qué actuaciones se han ejecutado, qué ayudas han llegado realmente a sus destinatarios y qué queda todavía pendiente. Defienden que los recursos deben servir para afrontar las consecuencias de los incendios, pero también que las administraciones deben invertir en prevención para evitar que las ayudas sean necesarias en el futuro.
"No queremos que las administraciones aparezcan únicamente después de una catástrofe para anunciar ayudas. Queremos que las ayudas lleguen a quienes las necesitan y, sobre todo, que se invierta antes en prevención para evitar que esas ayudas sean necesarias", explican.
La iniciativa reclama además una recuperación ambiental de las zonas afectadas, seguimiento de su evolución y una mayor coordinación entre las distintas administraciones responsables de la gestión del territorio y de las emergencias.
Más de 2.000 firmas
La respuesta a la petición está siendo, según sus impulsores, significativa. En apenas diez días desde su lanzamiento ha superado las 2.000 firmas, sumando los apoyos recogidos a través de Change.org y las firmas físicas que están recopilando los propios vecinos.
Los promotores entienden que esta respuesta refleja una preocupación que va más allá de los pueblos de la Somoza Berciana y que alcanza al conjunto del Bierzo. Por ello, animan a vecinos de otros puntos de la comarca y de fuera de ella a sumarse a la iniciativa para convertirla en un espacio común de reivindicación ante las administraciones.
"Estamos cansados de que nuestros pueblos aparezcan en las noticias cuando hay fuego o cuando ocurre una tragedia. Queremos que se actúe antes. Queremos prevención, queremos protección y queremos que las ayudas lleguen a quienes las necesitan", señalan.
La petición busca así trasladar a las administraciones una reclamación que, después de los últimos incendios y de lo sucedido en Manzanedo, los promotores consideran todavía más urgente: que la prevención y la protección de los pueblos no se aborden únicamente después de una catástrofe.
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