Un berciano al que daban por muerto sobrevive tras doce días a la deriva en el Mediterráneo

Salvamento Marítimo canceló su búsqueda al considerar prácticamente imposible que siguiera con vida, pero un avión lo halló en aguas de Argelia sano y salvo tras un temporal feroz

30/01/2026
 Actualizado a 30/01/2026
Rescate del velero de Aureliano, hallado en aguas de Argelia. | EUROPA PRESS
Rescate del velero de Aureliano, hallado en aguas de Argelia. | EUROPA PRESS

"Tras siete días de búsqueda, los medios de Salvamento Marítimo nos dijeron que era imposible que sobreviviera, que era imposible que un velero como el suyo resistiera en pie ante tal temporal, no sé si para justificar que suspendían la búsqueda. Nos dijeron que si aparecía con vida era para narrar su historia en los libros de navegación". Con estas palabras describe Samuel la angustiosa vivencia de su padre, perdido el 16 de enero tras salir a alta mar desde Gandía. Y esto no es un libro de navegación, pero su historia merece ser contada. Porque, en contra del vaticinio, sobrevivió.

Aureliano Mendes Furtado es uno de esos ‘cabobercianos’ que encuentran en El Bierzo su hogar. Nacido en Cabo Verde, lleva más de cuatro décadas vinculado a la comarca, con residencia familiar en Ponferrada, antes de mudarse a la Comunidad Valenciana. Aficionado a la navegación, el pasado 15 de enero salió al mar con su velero hacia Guardamar del Segura (Alicante). Lo que no sabía es que iba a sufrir una experiencia extrema de supervivencia, hasta tal punto que lo darían por muerto.

La travesía, que en condiciones normales no entrañaba especial dificultad, se convirtió en una pesadilla en cuestión de horas. Salió del puerto de Gandía con la previsión de llegar a su destino unas veinte horas después. Aquella noche mantuvo el último contacto con su mujer. "Le dijo que estaba por Benidorm más o menos", relata su hijo. A partir de ahí, silencio.

Al día siguiente, ya al mediodía, la familia denunció la desaparición ante Salvamento Marítimo. Comenzaba así un operativo que se prolongó durante siete días. Siete jornadas de búsqueda sin resultados y de espera angustiosa para unos familiares que pasaron de la preocupación a la resignación. "Nos citaron para explicarnos todo lo que habían hecho y por dónde habían buscado. Nos dijeron que era el último día de búsqueda activa, que la suspendían. Iba a quedar el aviso a puertos y embarcaciones, pero nada más. Quedamos alucinando", recuerda Samuel.

"Ya lo dábamos por fallecido, evidentemente. Al final nos lo pintaban así. Salvamento te dice que sería imposible, que sería un milagro. Pues al final, mira…"

La explicación oficial fue demoledora. Según relata, los responsables del operativo consideraban imposible que el velero hubiera resistido el temporal que azotó la zona. "Nos comentaron que no creían que hubiera aguantado esa embarcación y que era prácticamente imposible que siguiera a la deriva. No nos dieron ninguna esperanza".

Velero con el que Aureliano estuvo a la deriva casi dos semanas en el mar. | Cedida por Samuel
Velero con el que Aureliano estuvo a la deriva casi dos semanas en el mar. | Cedida por Samuel

Un día después de que se suspendiera la búsqueda activa, la familia pudo escuchar la grabación de la llamada de su padre al 112. Aquella noche del viernes, Aureliano logró contactar con Emergencias y ya advertía de la violencia del mar. “Decía que había muchas olas, y aún no había llegado lo peor del temporal. Cuando nos dijeron que era imposible que hubiera resistido, y tras escuchar esa llamada, pensé que la teoría del hundimiento podía ser cierta”. Durante días, su hijo asumió lo peor. “Ya lo dábamos por fallecido, evidentemente. Al final nos lo pintaban así. Salvamento te dice que sería imposible, que sería un milagro. Pues al final, mira…”

Durante la deriva, un buque llegó a impactar con su velero pero no llegó a detectarlo y continuó su ruta

El milagro llegó el martes, doce días después de que iniciara su viaje, cuando un avión localizó en aguas de Argelia la embarcación a la deriva y un buque mercante acudió al rescate. Aureliano seguía con vida. Había sobrevivido casi dos semanas en alta mar prácticamente sin víveres. Apenas emprendió su viaje con comida preparada para una excursión breve —"medio pollo y poca cosa más"— que fue racionando a medida que la situación se prolongaba. "Cuando nos llamaron del rescate el martes, dijo que el día anterior había consumido el último bocado".

Durante la deriva vivió momentos de extremo peligro. En una de las jornadas avistó un buque que se aproximaba y comenzó a hacer señales para pedir auxilio. La embarcación, pese a impactar con su velero, no llegó a detectarlo y continuó su ruta. Durante unos instantes temió que el golpe hubiera provocado una vía de agua, aunque afortunadamente la estructura resistió.

Actualmente se encuentra a bordo del mercante que lo rescató, a la espera de desembarcar en Algeciras. Las previsiones han ido cambiando por el estado del mar, pero la familia ya ha podido recuperar el contacto gracias a un miembro de la tripulación. "Al menos ahora podemos hablar con él por llamadas de WhatsApp. Está muy calmado y sin secuelas", asegura Samuel.

Sus familiares ya pueden comunicarse con él por llamadas de WhatsApp mientras el mercante que lo rescató lo traslada a Algeciras sano y salvo

Su vida ha transcurrido entre dos tierras. Nació en Cabo Verde, pero lleva más de cuarenta años vinculado al Bierzo, donde mantiene arraigo. En los últimos tiempos se había trasladado a la Comunidad Valenciana, aunque su conexión con la comarca sigue intacta. “La mayor parte de su vida la ha pasado allí”, recuerda su hijo.

Ahora la familia espera su regreso para empezar a procesar lo ocurrido. Quedan preguntas, reconstrucciones y, probablemente, una historia que se contará durante años en reuniones familiares y tertulias de puerto. Lo que parecía un desenlace trágico ha terminado convertido en un relato de supervivencia improbable. Una vez llegue a casa, Aureliano tendrá que detallar cómo lo hizo. Los manuales de navegación lo esperan.

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