Bembibre se ha situado como un punto clave en el desarrollo de nuevos modelos energéticos en el medio rural gracias al proyecto europeo SharedH2-SUDOE. La localidad ha acogido dos jornadas en las que se ha abordado cómo el aprovechamiento de excedentes de energías renovables y su transformación en hidrógeno pueden abrir nuevas oportunidades para avanzar hacia una mayor autonomía energética y sostenibilidad.
El municipio, que cuenta con una comunidad energética con cinco instalaciones fotovoltaicas, entre otras, que generarán 550kWp de potencia, forma parte de este proyecto desde 2024. Además de ello, el proyecto SharedH2-SUDOE está implementando en Bembibre una herramienta digital que permitirá analizar la viabilidad de integrar soluciones de hidrógeno y optimizar el uso de la energía generada.
En este contexto, Andrés Álvarez, concejal de Urbanismo y Desarrollo Industrial del Ayuntamiento de Bembibre, ha destacado que "el proyecto SharedH2-SUDOE representa una oportunidad estratégica para el territorio, al permitir incorporar soluciones innovadoras que refuercen la sostenibilidad y el valor de nuestros productos".
La reflexión cobra especial sentido en una comarca con un tejido económico estrechamente ligado a la agroindustria y a producciones con sellos de calidad. La incorporación del hidrógeno renovable podría contribuir a avanzar en la descarbonización de procesos que hoy siguen dependiendo de combustibles fósiles, como el secado, la conservación en frío o la generación de calor en actividades vinculadas a productos como la castaña, la pera, la manzana o el botillo.
Desde el Instituto Tecnológico de Castilla y León, Aarón Rodríguez, técnico de I+D en Eficiencia Energética y Sostenibilidad, ha puesto el acento en la utilidad práctica de esta herramienta digital para la toma de decisiones. En sus palabras, "la herramienta SharedH2 ayuda a comunidades energéticas como la de Bembibre a decidir qué equipos incorporar para reducir el consumo de energía de fuentes no renovables, aumentar el grado de independencia de la red eléctrica y reducir sus emisiones".
Rodríguez ha añadido además que esta solución "facilita la integración del hidrógeno renovable y ayuda a tomar decisiones antes de realizar inversiones", al tiempo que permite seguir incorporando mejoras y futuras ampliaciones para avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible a largo plazo.
Cooperación entre países
Más allá del caso concreto de Bembibre, las jornadas han servido para enmarcar el proyecto SharedH2-SUDOE en una estrategia de cooperación transnacional orientada a consolidar el hidrógeno renovable como opción de almacenamiento energético en comunidades energéticas, con especial atención a los entornos rurales. En esa línea, Idoia Arauzo, coordinadora de la Unidad de Desarrollo y Dinamización de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), ha recordado que transformar electricidad en gas, es decir, convertir el excedente eléctrico de comunidades energéticas de producción renovable en hidrógeno para su uso posterior, "es el objetivo de este proyecto SharedH2 de innovación y cooperación entre socios de España, Francia y Portugal, cofinanciado por el fondo FEDER a través del programa Interreg SUDOE 2021-2027".
Arauzo también ha defendido el alcance territorial de esta apuesta al señalar que "la economía del hidrógeno, junto con la producción de energías renovables, puede facilitar una transición energética justa, climáticamente neutra y hacer nuestros territorios más resilientes frente a la fluctuación de precios de los mercados energéticos internacionales y, por lo tanto, más competitivos".
Desarrollo del medio rural
A lo largo de los encuentros se han abordado además cuestiones como la implicación de la ciudadanía en las comunidades energéticas, los modelos de gestión existentes y el aprovechamiento de recursos locales para la generación y consumo de energía limpia. La programación ha incluido igualmente una sesión divulgativa, gracias a la Asociación Hidrógeno de Castilla y León, bajo el título 'Hablamos de hidrógeno', en la que se han mostrado distintas aplicaciones ligadas a este vector energético, desde automóviles hasta soluciones móviles de suministro o iniciativas de movilidad como bicicletas impulsadas por hidrógeno.
Las jornadas han dejado una idea de fondo: proyectos europeos de cooperación territorial entre países vecinos, como SharedH2-SUDOE, no solo abren la puerta a nuevos modelos de almacenamiento y gestión de la energía, sino que pueden convertirse en una palanca de desarrollo para territorios rurales que buscan ganar en sostenibilidad, resiliencia y competitividad.
Desde su arranque, el 1 de enero de 2024, SharedH2-SUDOE ha promovido foros de innovación y reuniones de trabajo para reforzar la cooperación entre sus socios. El proyecto cuenta con un presupuesto de 1,6 millones de euros hasta 2026 y está cofinanciado al 75 % por el fondo FEDER a través del programa Interreg SUDOE 2021-2027.
Cabe recordar que el SharedH2-SUDOE cuenta con iniciativas en Francia (sistema de movilidad sostenible), Portugal (aprovechamiento de energía fotovoltaica para transporte interurbano) y España, con la iniciativa de Bembibre.