El barrio de San Antonio en Ponferrada quiere volver a encontrarse consigo mismo. Después de un cuarto de siglo sin fiestas patronales y en un momento en el que las iniciativas vecinales escasean, un grupo de residentes ha decidido dar un paso al frente para impulsar una nueva etapa en uno de los barrios más emblemáticos de Ponferrada.
Bajo el nombre de La Tarrasca de San Antonio, la futura asociación vecinal nace con el objetivo de convertirse en una voz visible para el barrio, canalizar propuestas ciudadanas y recuperar una actividad social que, según sus promotores, se ha ido diluyendo con el paso de los años.
Detrás de esta iniciativa están Gregorio Esteban y Nancy Rodríguez, presidente y vicepresidenta de la agrupación, que han elegido una fecha cargada de simbolismo para presentar públicamente el proyecto: el inicio de la novena de San Antonio, patrón del barrio.
"Creíamos que el barrio necesitaba una cabeza visible vecinal que ayudara a fortalecer su buena marcha", explica Esteban. Aunque la asociación se presenta coincidiendo con las celebraciones religiosas (la novena de San Antonio) sus impulsores dejan claro que su carácter será abierto y plural. "No queremos que tenga un perfil religioso, aunque colaboraremos con la parroquia porque ha sido durante décadas uno de los elementos que más ha contribuido a mantener la unidad del barrio", señalan.
Uno de los grandes objetivos de La Tarrasca será recuperar las fiestas populares de San Antonio, desaparecidas hace aproximadamente 25 años.
La última entidad que organizó los festejos fue la Asociación San Antonio-El Jardín de Santas Martas, una agrupación que con el tiempo dejó de desarrollar actividad. Desde entonces, el barrio ha mantenido la celebración religiosa del patrón, pero sin el programa festivo que durante años reunió a generaciones de vecinos.
Los promotores reconocen que este año no han llegado a tiempo para organizar unas fiestas populares coincidiendo con el 13 de junio, pero confían en que la asociación complete pronto todos los trámites administrativos y pueda asumir ese reto de cara al próximo año.
"Queremos que el barrio vuelva a tener fiestas, pero también muchas más cosas", resume Esteban.
Una plaza para hablar del barrio
La recuperación festiva es solo una parte del proyecto. Quizá la propuesta más singular sea la creación de un espacio permanente de participación ciudadana en torno a la plaza situada frente a la iglesia.
Los impulsores plantean incluso bautizarla simbólicamente como la "Plazoleta para el Diálogo", un lugar donde los vecinos puedan reunirse periódicamente para plantear necesidades, debatir propuestas y buscar soluciones comunes para mejorar el entorno.
La idea pasa por organizar encuentros regulares en los que se recojan inquietudes y proyectos relacionados con el barrio, desde cuestiones urbanísticas hasta actividades culturales, deportivas o de ocio.
"Queremos pulsar las necesidades reales de la gente, estudiar las propuestas y trabajar sobre ellas. La participación tiene que ser la base de todo", defiende Esteban.
Un barrio con potencial
Los impulsores de La Tarrasca destacan que San Antonio parte de una situación favorable. Consideran que se trata de un barrio cuidado, con servicios y con espacios de referencia como el Parque del Plantío, al que describen como el auténtico corazón verde de la zona.
Sin embargo, creen que existe margen para dinamizar la vida comunitaria y ofrecer nuevas actividades dirigidas especialmente a los más jóvenes.
"No todos los barrios son iguales y nosotros tampoco lo somos", apunta Esteban. "Tenemos dos colegios y muchos niños. Sabemos que podemos desarrollar actividades diferentes y adaptadas a nuestra realidad".
Nancy Rodríguez coincide en ese diagnóstico y considera que actualmente existen pocas iniciativas vecinales activas capaces de canalizar la participación ciudadana.
"Creemos que hay potencial para poner en marcha muchas cosas y queremos ayudar a que sucedan", afirma.
Mirando al futuro
Aunque el proceso de constitución legal de la asociación todavía no ha concluido, sus promotores ya trabajan con la vista puesta en los próximos meses.
El objetivo es consolidar una estructura estable, sumar nuevos socios y comenzar a organizar actividades que devuelvan protagonismo a un barrio que durante décadas ha sido uno de los más dinámicos de Ponferrada.
La recuperación de las fiestas de San Antonio, la creación de espacios de encuentro vecinal y la puesta en marcha de nuevas propuestas culturales y familiares son los primeros pasos de una iniciativa que aspira a devolver al barrio algo más que una celebración: recuperar el sentimiento de comunidad.