El Consejo Comarcal del Bierzo, a través del Banco de Tierras, ha puesto en marcha una doble iniciativa para fomentar el cultivo de huertos: la recuperación del reparto de plantas, suspendido desde la pandemia, y la organización de un curso formativo para facilitar su desarrollo.
El presidente del Consejo Comarcal, Olegario Ramón destacó el potencial del Banco de Tierras, que en la actualidad gestiona 5.500 parcelas, de las que 489 se encuentran disponibles. Su uso principalmente es el del viñedo y están ubicadas en el Bierzo Central, una zona donde se concentra la mayor demanda.
Por su parte, la gerente del Banco de Tierras, Beatriz Anievas, detalló que en esta campaña se repartirán 26.880 plantas entre las personas adscritas. En concreto, se distribuirán 9.000 plantas de pimientos, 880 de tomate, 9.000 de cebolla de dos variedades, 5.000 de puerros y 3.000 de lechugas, también de dos variedades.
Cada solicitante podrá recibir un máximo de 300 plantas en los cultivos más numerosos y 100 en el caso de las lechugas. El plazo para solicitar el plantón estará abierto del 30 de abril al 15 de mayo, mientras que la entrega se realizará los días 18 y 19 de mayo en la sede de los sellos de calidad de Carracedelo.
Formación para impulsar los cultivos
La iniciativa se completará con un curso práctico que se desarrollará del 2 de mayo al 14 de agosto en una finca de Villadepalos. Las sesiones se celebrarán los viernes cada quince días, con una duración de tres horas, hasta completar un total de 20 horas.
Tras la entrega de las plantas, el objetivo es acompañar a los participantes en el proceso de cultivo para asegurar su desarrollo.
Desde el Banco de Tierras, Anievas que la recuperación de esta actividad responde a la necesidad de generar “microrrendimientos rurales”, movilizar parcelas en desuso y fomentar el consumo de proximidad.
“La intención es generar actividad económica, que haya más fincas disponibles para huerta y preservar las tradiciones, las huertas de casa de toda la vida y la soberanía alimentaria”, explicó Anievas.
El Banco de Tierras continúa incorporando parcelas y se ha convertido en referencia para otros territorios, aunque desde la entidad advierten de que todavía existe un elevado número de fincas abandonadas.
Mientras que la mayor demanda se concentra en el Bierzo Central, el abandono se reparte por toda la comarca. En el caso de los frutales, sin embargo, sí se aprecia un relevo generacional más profesionalizado, ya que “las fincas que se abandonan en seguida se cubren”.