Primero la muerte anunciada de la central de Anllares, después el certificado de que en julio de 2020 cerrará la puerta también Compostilla y como daños colaterales la situación de los empleados de las empresas subcontratadas y de las auxiliares. Por ellas, una marcha hacia Asturias pidiendo un trato digno tras conseguir un plan de transición con el gobierno en el que no se les mencionaba.
Unas 15.000 personas salieron a la calle para pedir un futuro para el Bierzo tras el cierre de CompostillaY la comarca mordiéndose las uñas durante todo el año buscando aliados. Primero la Junta, pidiendo a Endesa que no se produjera el cierre e intentando diseñar un plan de dinamización para paliar sus efectos. Después el Gobierno, abriendo los ojos a una nueva realidad sin carbón, pero intentando marcar pautas de una transición que para otros no lo era. Y en el medio los trabajadores a las puertas de la calle.
Todo ello provocó una situación insoportable en la que se veía más la puerta de salida del futuro que la de entrada y eso hizo que los sindicatos UGT y CCOO cogieran el toro por los cuernos y diseñaran una manifestación que pedían que fuera multitudinaria. El 16-D se convirtió en ese grito unánime que se pretendía «para que nos oigan en todos los sitios», pedían. Aunque en un principio con polémica a las espaldas, que incluso hizo lanzar una propuesta de manifestación alternativa sin políticos ni sindicatos sujetando la pancarta, al final el Bierzo se unió «por un futuro» y salió a la calle.
Entre 15.000 y 20.000 personas retaron a la lluvia de domingo para alzar la voz, entre ellas la del locutor Luis del Olmo, la voz que entonó el manifiesto final.
La movilización pedía una transición justa energética con urgencia. La marcha fue seguida de un plan presentado por Endesa para apostar por la comarca al irse. En élhabla de medidas concretas «que promoverán el desarrollo de actividades económicas y generación de empleo en la zona de la central».
Además pedía nuevas ideas para abundar ese documento que más tarde sería criticado desde las esferas institucionales por estar muy por debajo de los planes de futuro marcados en otras zonas y por ser escueto en la contratación futura.
Ese Plan presentado habla de respetar«los puestos de trabajo de los 166 empleados de la central, así como dar total prioridad a la contratación de trabajadores de las actuales empresas auxiliares» para el desarrollo de las actividades de cierre y desmantelamiento de la planta, que se prolongarán durante un periodo aproximado de entre 4 y 6 años, y que generarán alrededor de 130 empleos, con puntas de hasta 200».
A los empleados de la central, prosigue, se les ofrecerán recolocaciones, de manera personalizada, en distintos puestos de trabajo de la compañía según sus funciones «siempre teniendo en cuenta la proximidad geográfica a su actual entorno laboral, y se considerarán asimismo las posibilidades derivadas de los trabajos de cierre y desmantelamiento».
Endesa presentó un Plan de Futuro con una inversión de 240 millones que decepcionó a la comarcaPor primera vez, Endesa habla de las posibilidades para los empleados de las industrias auxiliares que siguen manteniendo jornadas de huelga y que han realizado paros por no haber conseguido entrevistarse con la eléctrica para conocer sus pretensiones de cierre, que afecta a 180 empleados de siete firmas. Para ellos plantea formación tanto para sumarse a esos trabajos como para poder ser contratados en las nuevas instalaciones renovables que la empresa estudia desarrollar en las naves que quedarán vacías.En concreto Endesa habla de desarrollar proyectos fotovoltaicos que suman hasta 300 MW con una inversión de unos 240 millones de euros. A ello hay que añadir que tiene en tramitación 20 MW eólicos en Castilla y León, con una inversión de más de 20 millones».
En ese documento se ha quedado todo. Para la alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo «decepcionante», para los empleados de las auxiliares, débil y sin compromiso formal con ellos, que siguen buscando dialogar con la dirección de Endesa, para la Junta también un plan corto. «De nada me vale que digan que han ofertado a las personas que trabajan en la térmica ir a trabajar a Murcia o a As Pontes porque eso es deslocalizar puestos de trabajo y lo que Ponferrada y el Bierzo necesitan son puestos de trabajo aquí», dijo la regidora avanzando que se lo trasladaría a la dirección de Endesa. Pero la situación sigue en el mismo punto, mientras el carbón muere, la minería se queda sin térmicas que alimentar y los pueblos se plantean un futuro separado delmineral.
Réquiem por el Pozo Salgueiro en una comarca con venas mineras
El adiós del Pozo Salgueiro se convirtió en el mes de noviembre en la bandera del fin del carbón en el Bierzo. Aunque nunca tuvo más de 150 empleados y en esos últimos tiempos eran 35, su cierre supuso que la última mina de interior muriera.
Tras varias amenazas de ERE, Salgueiro no aguantó más y se rindió a la liquidación de la propietaria Uminsa. En el momento de la muerte solo quedaban una veintena de operarios ya. Eran los últimos mineros, cuyos ojos decían todo a la salida del tajo. Son las historias que hacen que el lamento en el Bierzo sea profundo, sobre todo el del alcalde de Torre del Bierzo, Gabriel Folgado que vivía el 16 de noviembre como «un día triste» al cerrarse un «ciclo histórico para la minería».
Una veintena de mineros pusieron punto y final a la minería en la comarca en el 16 de noviembre más tristeEse fin de ciclo se sumaba al último suspiro de la Gran Corta de Fabero que desde agosto comenzaba a desmontarse. La treintena de operarios que quedaron después, se fueron a la calle en noviembre, dejando la estela de una empresa en la que se emplearon 500 personas.Sólo hay un mensaje para la esperanza, el del empresario minero Manuel Lamelas Viloria que busca a marchas forzadas alguna vía de escape para que la Mina La Escondida no tenga que cerrar.
Su pretensión es conseguir vender carbón en los mercados extranjeros para reactivar la actividad de una mina que ha pasado por EREs y que debería dar el cierre o devolver las ayudas satisfechas por el Gobierno. Su propuesta de continuar ha hecho que el Ministerio para la Transición Ecológica se plantee buscar encaje para que siga adelante. Pero desde la firma se busca compradores para suplir a las eléctricas que cierran y que pueden estar más allá de las fronteras españolas incluso en Marruecos o, en el entorno más cercano, en Portugal.
La mina, situada en Caboalles de Arriba quiere mantenerse viva y Lamelas Viloria apuesta por buscar cualquier vía para conseguirlo. De no hacerlo, con ella se acaba también la historia de la mina en la provincia.
El secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, manifestó su intención de apoyar al empresario minero para que pueda continuar operando.
Camino de la esperanza, la Ciuden
Frente a todas las noticias que pintaban más oscuro que el carbón el futuro de la comarca, el Gobierno quiso lanzar un gesto de esperanza relanzando un proyecto que puso en marcha José Luis Rodríguez Zapatero y que después de haberse dejado caer, quiere recuperar el aliento y ser el liberador de las tensiones que apuntan al caos en la comarca.
El secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, presentaba el proyecto que el Gobierno tiene para la Ciudad de la Energía, al tiempo que ponía rostro al nuevo director y a su consejo asesor.
Domínguez aseguró que su pretensión es que el desarrollo que encabece Ciuden no solo sea económico sino también social. Lo que sí anunció que se dejaría de lado es una de las patas con las que nació este proyecto de I+D+i, y es la investigación de captura de CO2 «es una tecnología que no ha terminado de arrancar», dijo «Ciuden debe ver qué aplicación le va a dar a esas instalaciones».
En ello tendrá que ver el nuevo director de la misma, el profesor de botánica de la ULE, Arsenio Terrón que llega para ponerle un tinte verde al proyecto, de la mano de un consejo asesor dentro del que quiere analizar cada propuesta que se haga para realizar desde la Ciuden y en el que estará, como presidente, José Ángel Azuara, que fue el primer director de Ciuden, y Ángela Marqués, concejala del PSOE en Ponferrada.
En lo inmediato, Ciuden capitaneará la recolocación de los empleados de las industrias auxiliares y subcontratas de la minería con la creación de una bolsa de trabajo que gestionará el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón (IRMC) y de la que formarán parte esos empleados.Uno de los ámbitos a los que se podrían destinar, según Domínguez Abascal, sería la restauración ambiental de los espacios degradados por la minería.
Precisamente el secretario deEnergía presidirá el próximo miércoles, 9 de enero, la reunión del Patronato de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) programada en la sede de la Secretaría de Estado de Energía, en Madrid.