El Campus de Ponferrada de la Universidad de León inauguró este lunes una nueva edición de la campaña educativa #Plantémonos contra los incendios, una iniciativa que desde este lunes y hasta el martes reúne a más de 130 escolares de la comarca para aprender de forma práctica cómo prevenir los incendios forestales, cómo actúan los profesionales en su extinción y cuáles son sus consecuencias en el medio natural.
La actividad, que alcanza ya su novena edición desde su puesta en marcha en 2017, se ha consolidado como un proyecto de sensibilización ambiental que ha permitido formar a más de 1.500 alumnos de Primaria y cerca de 5.000 si se incluye también al alumnado de Secundaria. En esta ocasión, las organizadoras destacan un aumento de la demanda por parte de los centros educativos, motivado en parte por la intensidad de los incendios registrados el pasado verano.
La profesora de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal del Campus de Ponferrada e investigadora Flor Álvarez Taboada, coordinadora de la iniciativa junto a Elena Marcos, subrayó que el objetivo se mantiene intacto desde sus inicios: concienciar a través del conocimiento. "La idea es que los estudiantes entiendan por qué es importante prevenir los incendios, cómo la gestión forestal puede ayudarnos y qué efectos tienen sobre el suelo y los ecosistemas", explicó.
Durante estas dos jornadas, los escolares participan en talleres en los que se abordan tres grandes ejes: la prevención de incendios a partir del conocimiento de sus causas, el trabajo de los equipos profesionales de extinción y la identificación de los impactos que el fuego deja en los ecosistemas una vez extinguido.
En las actividades participan estudiantes de los colegios Espíritu Santo, CEIP Valentín García Yebra, CEIP Campo de los Judíos y CEIP Santa Bárbara, que toman parte en sesiones prácticas impartidas por los Equipos de Prevención Integral de Incendios Forestales (EPRIF), el Aula del Fuego del Centro de Defensa contra el Fuego de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias (UME), así como docentes e investigadores de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal.
A través de dinámicas didácticas y juegos, los participantes aprenden a diferenciar entre un monte gestionado y otro sin gestión, identifican labores forestales y conocen cómo se extingue un incendio y qué huella deja en el terreno.
Desde el ámbito técnico, los especialistas insisten además en desmontar ideas erróneas habituales entre los más jóvenes. "A muchos les sorprende que no sean los pirómanos los principales causantes de los incendios", señaló Roberto López, coordinador de la Brigada de Tabuyo del Monte, quien recordó que la mayoría de los fuegos se deben a accidentes o a acciones humanas, ya sean intencionadas o derivadas de actividades en el medio rural.
La investigadora Flor Álvarez Taboada resume el espíritu del programa en una idea clara: "No todos los incendios son evitables, pero debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para prevenirlos".