La alianza entre los campus periféricos universitarios continúa dando pasos adelante. Ocho meses después de que Ponferrada acogiera las I Jornadas Nacionales de Campus Periféricos, la Universidad de León ha llevado esa colaboración del plano teórico al práctico con una visita institucional al Campus de Gandía, perteneciente a la Universitat Politècnica de València (UPV), con el objetivo de seguir fortaleciendo una red de cooperación entre centros alejados de las sedes principales de sus universidades.
La delegación berciana estuvo encabezada por la vicerrectora del Campus de Ponferrada, Pilar Marqués, acompañada por la directora del Área de Infraestructuras y Sostenibilidad, Sandra Buján, quienes conocieron de primera mano el funcionamiento del campus valenciano, compartiendo experiencias sobre los retos, fortalezas y oportunidades que afrontan este tipo de centros universitarios.
El encuentro supone un nuevo paso en la estrategia impulsada por la Universidad de León para dar mayor visibilidad a los campus periféricos y reivindicar su papel dentro del sistema universitario español. La iniciativa, respaldada por la rectora Nuria González, busca construir una red de colaboración estable entre universidades que permita intercambiar experiencias y desarrollar proyectos comunes ligados al territorio.
"La alianza entre campus periféricos sigue adelante, y eso no solo se consigue organizando unas jornadas; hay que visitar los campus, conocer las instalaciones y, sobre todo, a las personas", explicó Pilar Marqués, quien subrayó que este proceso pretende que tanto las universidades como sus responsables conozcan mejor la realidad de estos centros.
Durante la visita, la representación del Campus de Ponferrada pudo conocer el modelo desarrollado en Gandía, donde la Universitat Politècnica de València ha apostado por combinar las ingenierías con las artes creativas, una fórmula que, según Marqués, constituye un ejemplo de cómo construir ecosistemas de innovación con identidad propia y estrechamente vinculados al entorno.
La vicerrectora destacó que los campus periféricos deben aprovechar precisamente esa singularidad para diferenciarse. "Representan riqueza territorial y debemos ser singulares para atraer a estudiantes, a sus familias y a los investigadores", afirmó, defendiendo que estos centros pueden convertirse en motores de desarrollo para las comarcas en las que se ubican.
El intercambio de experiencias también permitió analizar modelos de gestión, infraestructuras y estrategias de especialización académica, con la vista puesta en futuras iniciativas conjuntas entre ambas universidades y el resto de campus que participaron en las jornadas celebradas en Ponferrada el pasado mes de noviembre.
Desde la Universidad de León consideran que la cooperación entre campus periféricos puede convertirse en una herramienta para reforzar tanto la actividad universitaria como el desarrollo de los territorios a los que prestan servicio. El objetivo pasa por impulsar proyectos compartidos, aumentar su visibilidad y demostrar que estos centros, lejos de ocupar un papel secundario, pueden ofrecer modelos universitarios propios, estrechamente conectados con las necesidades sociales, económicas y culturales de su entorno.
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