El alcalde de Molinaseca, Alfonso Arias, quiere añadir una nueva dimensión a su municipio patrimonial: la industrial, sin renunciar a su marcada vocación de acogida ligada al Camino de Santiago. El objetivo es claro: diversificar la economía y fijar población con proyectos ambiciosos que ya están en marcha.
Entre las iniciativas que maneja el Ayuntamiento se encuentran la reconversión del antiguo matadero en un obrador compartido, la creación de espacios para emprendedores vinculados a los productos locales, una residencia privada de mayores, viviendas colaborativas y hasta oficinas tecnológicas que permitan vivir y trabajar en pequeños apartamentos en el propio municipio.
Todo ello en un enclave que presume de reconocimientos. Molinaseca es Bien de Interés Cultural (BIC) como Conjunto Histórico, tras casi medio siglo de tramitación, ha sido distinguido como Pueblo Más Bonito del Año y cuenta con el aval de National Geographic, que ha destacado su valor patrimonial y cultural, con especial atención al puente medieval de los peregrinos.
Arias considera que estos galardones “hacen que cada vez tengamos más visitas”, especialmente en verano, y se suman a los planes parciales del Camino en el Conjunto Histórico, que actualmente se están ampliando. “Son reconocimientos que dan visibilidad al pueblo de cara al turismo”, subraya.
Una Compostelana más larga
Con la vista puesta en el próximo Año Santo, Molinaseca vuelve a plantear la posibilidad de ampliar los kilómetros necesarios para obtener la Compostelana. El alcalde defiende elevar el mínimo actual de 100 kilómetros hasta 250, e incluso llevar el punto de partida hasta León, por ser “un lugar con buena acogida para los peregrinos”.
“Es una pelea que llevamos manteniendo desde hace años. Tenemos que apoyar al peregrino de largo recorrido”, insiste Arias, convencido de que esta medida beneficiaría a Castilla y León y ayudaría a diversificar las rutas jacobeas, algo que también interesa a Galicia.
El impacto del fuego en el Meruelo
El verano dejó una profunda huella en Molinaseca con dos incendios que afectaron gravemente al entorno natural. Uno de ellos llegó desde La Cabrera, entrando por Los Compludos. “Parecía que el fuego tenía vida propia, bajaba por distintas laderas para intentar entrar”, recuerda el alcalde. Días después, la negligencia de un vecino provocó un segundo incendio que estuvo a punto de alcanzar las viviendas.
Las consecuencias se reflejaron especialmente en el río Meruelo, con imágenes de lodo y arrastres tras las primeras lluvias. “La Junta mandó rápidamente la maquinaria necesaria y se pudo limpiar”, explica Arias.
Como medida preventiva, el Ayuntamiento está ejecutando una nueva captación de agua desde el valle de Las Tejedas, ante la incertidumbre sobre el uso del Meruelo en verano. “Si puede haber contaminación, ampliamos esa captación”, señala. También se han solicitado medidas de contención a la Confederación Hidrográfica, a la espera de que la vegetación vuelva a fijar los arrastres y se evalúe el impacto en la fauna.
Otra de las actuaciones destacadas es la nueva EDAR, ejecutada con una inversión cercana a los 800.000 euros, financiada al 40% por la Junta y la Diputación y el 20% por el Ayuntamiento, que asumirá su parte a 20 años. “Es una obra muy importante”, afirma Arias, que anuncia jornadas de puertas abiertas para que los vecinos conozcan la instalación. “Garantiza que el agua que se vierte al cauce sale completamente limpia”.
Vivienda, empresas y futuro
Molinaseca trabaja también en grandes proyectos de futuro. Uno de ellos es la transformación del antiguo matadero en obrador compartido, concebido como una pequeña fábrica para la transformación de productos de la huerta, formación y apoyo a la hostelería. De las cuatro fases previstas, tres ya están en marcha y se licitarán próximamente. Para la última, el Ayuntamiento ha solicitado al MITECO una ayuda de 200.000 euros.
El espacio disponible ronda los 7.000 metros cuadrados, lo que permitirá crear también un vivero de empresas. “Hay proyectos interesados y estamos buscando financiación para adecuar las naves”, apunta el alcalde.
Además, ya se ha aprobado el impacto ambiental del plan parcial del campo de tiro, que contempla 38 viviendas unifamiliares y colaborativas para jóvenes, una residencia de ancianos y una zona deportiva. La calle principal que vertebrará el sector ya está urbanizada. “Será un proyecto muy importante para Molinaseca”, destaca Arias.
“El enfoque que queremos es que haya empresas en el municipio”, concluye el alcalde, convencido de que Molinaseca debe ir más allá del turismo estacional. “Queremos fijar población y hacer crecer el municipio”.