Si rastreas la andadura del joven Yorel Laiz, de La Robla, en las competiciones de lucha leonesa con su club Valle del Curueño, solo encontrarás éxitos:títulos de las diferentes competiciones, mejor deportista de 2024 o, quizás el que más ilusión hace a un luchador, el gallo de ser el que más rivales derrota en el corro más esperado del año, el Ribera contra Montaña, donde derrotó a 10 rivales en una tarde épica, con momentos de tensión cuando parecía agotado... pero al de La Robla aún le quedaban pilas y fue uno de los pilares de aquella victoria para la Montaña, que cerró como gallo Pedro Alvarado.
Allí descubrieron muchos a un chaval tímido, muy tímido más bien, pero excelente competidor, irreductible, con una forma física espectacular. Y uno de los secretos estaba en otra de las pasiones de Yorel, el muay thai y, en general, todos los deportes de contacto, que llevaba sumando desde hace bastantes años a los entrenamientos de lucha en el club de La Robla. Rubo, en la lucha, y Alejandro, en el muay thai, tienen mucho que ver en haber construido un competidor seguramente para la historia del deporte leonés.
Ya lo era con ese mazapán (y lo que falta por llegar) y lo ha rematado siendo campeón del mundo de muay thai, que se dice pronto pero es una gesta en toda regla y conseguida en unas condiciones nada fáciles. Tuvo que ir Yorel (y su compañera de Club Adriana)hasta la cuna de este deporte, Thailandia, concretamente en el en el Rajadamnern Stadium de Bangkok;a un campeonato con 14 pesos, en el que competían deportistas de ochenta países y disputando el combate definitivo a una verdadera leyenda del muay thai y anterior campeón, representante de La Índia

Un exitoso viaje desde el mazapán de la lucha al oro del muay thai.
Aún no ha regresado Yorel a León pero desde La Robla su madre explica la alegría de «los dos Laiz» —Yorel acudió acompañado de su padre—y aunque recuerda que el chaval es tímido y de pocas palabras «la felicidad de toda la familia es indescriptible;y no veo llegar el momento que llegue a casa para celebrarlo».
Incide Natalia en resaltar la figura y la importancia de Alejandro López Digón, el gran artífice de la pujanza de los deportes de contacto en La Robla y con el que Yorel y Adriana llevan trabajando años.
Yorel compatibiliza el muay thai con la lucha leonesa y otros deportes de contacto; así no hace mucho, en 2024, compitió en una velada de de MMA y K1 celebrada en el pabellón de Puente Castro, en León, con el resultado más habitual en él, la victoria. Aprovecha todas las oportunidades que tiene para competir pues no son muchas las posibilidades de hacerlo. «En España creo que ha competido, a muay thai, en ocho ocasiones y venció en siete de ellas», recuerda su madre, que reconoce que fue el citado Alejandro quien les convenció de que tenían posibilidades de lograr un gran resultado en Thailandia.
Y lograron el mejor. Han sido varias semanas de intensa preparación y viaje. «Lo más duro era acostumbrarse al clima de Thailandiam al asfixiante calor del país, que hace aún más dura la competición en un deporte ya muy duro de por sí».

Pero mereció la pena, para los dos, para Yorel y Adriana, pues no sería justo ni bueno para nuestro deporte que el oro de Yorel ensombreciera otro gran hito para el deporte leonés y, especialmente, el roblano. Un subcampeonato del Mundo también tiene un enorme mérito.
Se suman así estos dos jóvenes deportistas al camino que hace unos años abrió otra leonesa, Yohana Alonso, también campeona del mundo.