La Vuelta Femenina a España afronta este jueves una de sus jornadas más abiertas y estratégicas con la disputa de la Etapa 5, que unirá León y Astorga a lo largo de 119,6 kilómetros. Un recorrido que, sin ser de alta montaña, presenta suficientes dificultades como para agitar la carrera y poner a prueba tanto a las aspirantes a la general como a las corredoras más combativas. La salida neutralizada está prevista en torno a las 13:55 horas desde la Plaza de San Marcos, mientras que la llegada a meta se espera aproximadamente entre las 17:05 y las 17:25, en Astorga en función del ritmo de carrera.
Un terreno quebrado desde los primeros compases, con un constante sube y baja que impedirá cualquier respiro en el pelotón. Las principales dificultades montañosas estarán concentradas en tres puntos clave: la Collada de Orelleros de Alba, el Alto de la Garandilla y el Castro de Cepeda. Ninguno de ellos es excesivamente largo, pero las tres seguidas pueden resultar decisivo, especialmente si el ritmo es alto o el viento hace acto de presencia en las zonas expuestas.
Tres cotas marcan la etapa: Collada de Orelleros de Alba, Alto de la Garandilla y Castro de Cepeda, una propicia para romper el pelotón y seleccionar la carrera
La salida en León será relativamente tranquila, pero pronto comenzarán los movimientos, pero la Collada de Orelleros de Alba, situada en la parte central, se presenta como un primer filtro serio antes de un tramo donde el pelotón podría fragmentarse. Más adelante, el paso por el Alto de la Garandilla, con sus rampas más exigentes, aparece como el punto ideal para ataques de corredoras ambiciosas que quieran sorprender. Tras un breve respiro, el Castro de Cepeda, ya en el último tercio, puede ser el trampolín definitivo para las escapadas o el escenario donde las favoritas midan fuerzas.
Lotte Kopecky llega como líder tras la etapa 4 y arrebatar el maillot a Franziska Koch, en una jornada que refuerza la lucha por la general y abre nuevas opciones
La llegada a Astorga no será completamente llana, lo que añade incertidumbre sobre el desenlace. Un sprint reducido, una victoria desde la fuga o incluso un movimiento tardío de alguna candidata a la general son escenarios perfectamente plausibles.
Con la carrera entrando en una fase decisiva, esta quinta etapa se perfila como un día clave para empezar a marcar diferencias reales. La cuarta etapa dejó el triunfo de Lotte Kopecky (Team SD Worx-Protime), que se impuso en un sprint potente tras varios días rozando la victoria. La belga superó a su compañera Anna van der Breggen y a Letizia Paternoster, y gracias a las bonificaciones se hizo además con el liderato de la general, arrebatándoselo por seis segundos a Franziska Koch. Antes de la llegada de la alta montaña, la carrera afronta ahora la etapa entre León y Astorga como una nueva oportunidad para las cazaetapas.