
No comenzó de la mejor manera el camino del nuevo Clínica Ponferrada de Samuel Conde en la Copa España, aunque con matices. Porque llegaban sin bases o con dos de ellos entre algodones y con una plantilla totalmente nueva ante el máximo candidato al ascenso como es Valladolid y por muchos momentos sacó las garras el equipo berciano, aunque terminó cayendo 88-60 y con los debuts de Samuel Rondón y Martín Álvarez.
Porque comenzó muy bien Ponferrada con un parcial de 0-5 para verse arriba en el marcador y aunque los locales le darían la vuelta, un tiempo muerto del técnico orensano lo volvió a cambiar todo. Primero un 0-4 para darle la vuelta al marcador y luego con un triple de Jacobs, que fue de los mejores junto a Palomares para poner la distancia en más nueve y terminar con el 21-27.
Esos fueron los mejores momentos de un Ponferrada que se fue diluyendo poco a poco hasta casi desaparecer. Lo empató muy pronto Valladolid con un 8-0 y luego le dio la vuelta con un 4-0 para ya no verse más por detrás en el marcador. Que aunque lo apretó Ponferrada hasta el final, se marcharon los locales con un más nueve al descanso 48-39. Superado el equipo de Conde en el rebote defensivo, algo que se alargaría hasta el final del partido y que marcó el camino de los locales. Buenos minutos de Palomares, Jacobs como base y Morales, Skuty o Ijeh.
Tras el paso por vestuarios la cosa tampoco cambió demasiado con un Valladolid que ganaba cada vez más terreno, todavía más cuando Ponferrada intentaba asomar la cabeza en el partido, siempre con el rebote defensivo como la gran clave de todo. Y de lo ‘bueno’ de la primera mitad a irse ya con una diferencia de 15 puntos al último cuarto. Quizás una de las mejores noticias fueron los debuts de los canteranos Samuel Rondón, que incluso anotó, y Martín Álvarez. El que también lo hizo, aunque entre algodones fue un Juanjo Bravo que llegaba como una de las dudas del equipo.
Fue prácticamente un trámite el último cuarto que llevó a Valladolid a tirar y mucho de la rotación, pero sin bajar el pie del acelerador y yéndose incluso de 30 puntos con el 88-58, que bajó ligeramente Samuel Rondón para el 88-60 final.
Mucha diferencia en el rebote y sobre todo, en el triple, donde los locales arrasaron con 13 de 33 por los 5 de 29 de los bercianos. Es cierto que Valladolid sigue con David Barrio y el proyecto de Ponferrada, además de ser inferior, todavía está en construcción con la llegada no solo de 10 jugadores, sino de un cambio en el banquillo con la llegada de Samu Conde.
Primer partido oficial, tercero de la pretemporada, con bajas y con la idea de juego todavía por construir, pero donde el Clínica Ponferrada mostró en los primeros cuartos del partido una buena imagen y desde donde tiene que construirse para el comienzo de la temporada.
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