
Todo el éxtasis que levantó Sergio Romero a segundos para el final con un triple que lo empataba todo, 82-82, se diluyó con la canasta final de Pau Isern que le dio la victoria a los locales, dejando a Ponferrada con la miel en los labios y con la necesidad de ganar el derbi de la próxima semana si quiere continuar en esta Copa España. Además de la mala imagen de Marc Peñarroya con su rodilla derecha, que provocó que sus compañeros se echasen las manos a la cabeza, no pinta bien.
Tras un partido muy igualado, llegaron los segundos finales donde con 20 segundos para el final, Ponferrada comete falta sobre Isern para tener un ataque y con el tiempo muerto, sacar la pizarra y empatarlo. Se pone Valladolid 82-79, era el momento de la pizarra de Oriol Pozo, que salió a la perfección. Tras casi agotar la posesión Romero lanzó de tres y lo empató todo. Fue el momento de la pizarra de los locales que desgraciadamente para los bercianos, también salió bien, Isern anotó prácticamente sobre la bocina y le dio la victoria a los suyos 84-82. El derbi decidirá la clasificación.
Órrit y Hayes fueron los mejores de un Ponferrada que desgraciadamente puede perder a Marc Peñarroya para lo que resta de temporada
La igualdad se notó desde el inicio sin ninguno de los dos equipos llegando a coger una ventaja considerable y con Ponferrada dominando en el primer cuarto, 19-21. Bien en defensa y sobre todo en triples, donde se notó la diferencia.
Camino inverso en el segundo acto, con los triples teniendo un peso enorme, pero donde la diferencia llegó en los libres, donde el Clínica Ponferrada estuvo realmente mal, terminando el encuentro con 22 de 37, por debajo del 60%. Y con ello, seis arriba para Valladolid y a vestuarios.
La vuelta le sentó mejor a los locales que llegaron a la diferencia de nueve, pero desde la defensa lo redujo Ponferrada llegando al último cuarto 66-63. Especialmente destacables los partidos de Órrit en la base y un Hayes que termino con 20 puntos y 9 rebotes. Los triples mantuvieron vivos a los bercianos, perdiendo en el rebote y, como no, en libres. Y tras llegar con el marcador ajustado al final y haber logrado lo más complicado anotando el triple final, el destino fue muy cruel para Ponferrada, 84-82.