Desde la llegada de Nafti, El Toralín vuelve a presentarse como un escenario muy complicado para los rivales, de hecho solo uno lo ha hecho en este 2026 y fue en marzo. Especialmente para un Mirandés, que será el próximo en pisar el césped del feudo de la Ponferradina, que acumula ocho encuentros consecutivos sin conocer la victoria con 5 derrotas y 3 empates.
Los bercianos mantienen una gran racha como local sin perder ante el conjunto burgalés, desde el empate 0-2 de noviembre de 2011. Desde entonces, el balance es de cinco victorias y tres empates para la Deportiva.
Y es que los dos equipos se han enfrentado varias veces en las últimas dos décadas tanto en Segunda B como en Segunda División, pero ahora será la primera vez que se vean las caras en Primera Federación. De hecho la mala racha de los jabatos comienza en Segunda División, entre la 2012/2013 hasta la 22/23 solo se vieron las caras en el fútbol profesional y nunca ganaron los burgaleses.
Los resultados cuentan desde el 3-1 en la 12/13, 1-1 en la 13-14, 1-0 en la 14/15, 2-2 en la 15-16, cuando desciende la Deportiva, y se retoma en la 19-20 con un 2-0, en la 20-21 un 1-0, 2-1 en la 21-22 y el último enfrentamiento oficial entre ambos es el 0-0 de la 22-23, cuando vuelve a descender el conjunto berciano.
Ahora, varios años después del último duelo entre ambos en El Toralín, el Mirandés regresa a un estadio donde la Deportiva ha conseguido hacerse fuerte en este enfrentamiento directo. La historia reciente sonríe a los blanquiazules, aunque el Mirandés en esta ocasión tenga quizás el mejor proyecto para conseguir el ascenso del Grupo 1 de Primera Federación, aún así, no han comenzado mucho mejor la temporada que los de Mehdi Nafti con 10 de 15 por los 8 de 15 de los bercianos.
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