
La diferencia entre el Sporting de Portugal y el Ademar es abismal. Si cuando juegas con el Barcelona asumes que ganar es prácticamente imposible, la realidad es que el conjunto portugués es uno de esos ‘outsiders’ a los que te imaginas pudiendo ganar la ‘Champions’.
Por eso, pensar en sorprenderle, aunque fuera en verano donde siempre se reducen las distancias y crecen las opciones de resultados inesperados, era altamente improbable para los leoneses, más aún con la baja de dos de sus mejores jugadores como son Lindqvist y Gonzalo Pérez.
La esperanza estaba aún así ahí, pero apenas duró. Porque en la segunda semifinal de la Supercopa Ibérica disputada en Matosinhos no hubo color y el Sporting vapuleó a un Ademar muy inferior y que acabó perdiendo por 15 goles de diferencia (42-27).
Nunca fue por delante en todo el encuentro el equipo leonés, que aguantó apenas 10 minutos el intercambio de goles (4-3), pero rápidamente vio cómo la diferencia iba creciendo, con Dani Gordo intentando pararlo con un tiempo muerto con el 10-6, y yendo a ser hasta de seis tantos (15-9) antes de quedarse en cinco (18-13) al descanso.
El Ademar nunca fue por delante. Tras ir ya 6 abajo en la primera parte, un parcial de 6-2 en los primeros compases de la segunda puso el 27-18 y lo sentenció
Prácticamente cada ataque del Sporting acababa en gol, con la portería ademarista sin apenas aportar nada y la defensa muy superada, y el liderazgo de un estelar Kiko Costa y un tremendamente efectivo Carlos Álvarez en su reencuentro con la escuadra ademarista.
¿Y en el apartado ofensivo? Las individualidades de Rodrigo Pérez sostenían hasta el ecuador a un conjunto leonés que, en su búsqueda de un nuevo especialista de siete metros esta temporada, se ponía un ‘necesita mejorar’ en ese aspecto al fallar hasta tres penaltis.
Estaba aún en partido el Ademar tras el paso por vestuarios, pero tardó poco en salirse de él. Porque pese a que jugadores como Wasiak o el debutante Albizu dejaban destellos en ataque, la defensa seguía siendo una sangría y además el hecho de arriesgar jugando con siete jugadores de campo provocaba que el Sporting marcara varios goles fáciles y sencillos a portería vacía.
Rodrigo fue el mejor en ataque de un Ademar que erró tres penaltis y encajó varios goles a puerta vacía
Así, el 21-16 sería la última vez que habría partido, pues a partir de ahí un parcial de 6-2 elevaba la diferencia hasta los nueve (27-18) que convertían la tarea ya en imposible.
‘Reservaba’ piezas el exademarista Ricardo Costa, que es quien dirige al Sporting, pero aún así la intensidad no bajaba y el gran ‘fondo de armario’ portugués hacía que en el tramo final no llegara un ‘maquillaje’ sino un agrandamiento de la herida, con otro parcial, este de 4-0, poniendo el 39-25, y la máxima diferencia de todo el encuentro llegando justo con el resultado final.
Este domingo el Ademar volverá a saltar a la pista de Matosinhos, esta vez para disputar a las 14:30 horas (en directo por RTVE Play) un encuentro que se toma más como un amistoso como es el tercer y cuarto puesto donde enfrente tendrá al Oporto, que viene de plantar cara en su semifinal a un Barcelona que únicamente le ganó de tres goles.